DE LA FIEBRE A LA FERIA ELECTORAL

DE LA FIEBRE A LA FERIA ELECTORAL

POR DANIEL BUTRUILLE

Los candidatos para representar a Nuevo León en el Senado constituyen la partida más discreta dentro de la vorágine de candidaturas para este ciclo electoral. Serán 15 para 3 escaños. Tratándose de las 12 diputaciones federales asignadas a Nuevo León en 12 distritos, se enfrentarán 94 candidatos, casi 8 por cada curul, destacando el distrito 3 en el cual habrá 9 candidatos, incluyendo a dos independientes. En dónde se desata la locura es en la elección para el Congreso local, con 247 candidatos para 26 diputaciones, más de nueve por distrito local, sobresaliendo el distrito 2, con 11 candidatos de los cuales 3 se presentan cómo independientes.  En total, participarán 39 candidatos independientes. ¿Realmente la CEE habrá verificado todas las firmas que respaldan estos aspirantes? 17 de los actuales diputados locales buscan la reelección. Para completar el cuadro, 366 candidatos buscarán las 51 presidencias municipales que están en juego, incluidos 52 candidatos que pelean cómo independientes. En el municipio de Guadalupe, serán 13 candidatos, de los cuales 6 independientes. Competirán dos Pedro Garza, uno de segundo apellido Treviño por el PAN y otro de apellido Ibarra por la RED; para simplificar las cosas, serán dos Daniel Torres independientes, uno Cantú y el otro Rangel. ¿Será tan sabroso el pastel que abandona Paco Cienfuegos? ¿Los ciudadanos lograrán orientarse entre este torbellino de candidatos? ¡Más de 720 ciudadanos disfrazados de candidatos! ¿Será que la fibra cívica está vibrando muy fuerte y que la fiebre de la participación ciudadana es imparable? Ojalá sea así y no lo atractivo del botín que arremoline tantos interesados para sacar su parte. Esperamos que algunos candidatos lograrán abrirse camino para ponerle sensatez a la insensatez de la partidocracia, y que dentro de sus propuestas incluyan de inmediato en su agenda legislativa una reforma electoral para incluir la segunda vuelta electoral, que resulta indispensable para que a pesar de tan grande multitud de participantes y de impulso participativo, resulten instituciones ingobernables y municipios desprovistos de la legitimidad que proporciona el voto mayoritario en un sistema democrático. Sin reglas electorales claras, este surgimiento de participación electoral puede generar un caos. Esperamos que la fiebre electoral para acudir a votar el 1º de julio sea equivalente a la fiebre de participación de tantos candidatos. butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Read also x