LA BOTICA DE SANZOBEK

LA BOTICA DE SANZOBEK

POR ANGEL SENDIC TOVALIN CASTILLO

Próximamente estoy por cumplir diez años en esto de la jabonería saponificada de manera artesanal y su respectiva herbolaria aplicada. Este tiempo transcurrido me ha brindado un bagaje de conocimientos y una experiencia acumulada de la que estoy profundamente agradecido, a la vida, sí, pero en concreto al internet. Agradezco especialmente a todas esas personas, quienes fueron sumamente generosas y dedicaron tiempo, energía y trabajo, para compartir conocimiento y tecnología libremente en la red. Gracias todos ellos, millones de héroes anónimos, que hacen posible que hoy sea factible aprender de cualquier cosa que a uno le interese.
El antecedente de cómo llegué a esto de la jabonería fue que tuve la fortuna de observar a muchas personas dedicadas a hacer y vender jabones artesanales en ciudades como Barcelona, Madrid, Buenos Aires, Santiago. Mientras que acá, en Monterrey era totalmente desconocido el tema, entonces tuve la determinación de aprender algo que no estaba en nada relacionado con mi formación académica, ni laboral. Pero además de la pasión que me despertó esta ciencia/magia, rama de la química orgánica, llamada saponificación, estaba una firme determinación de no querer ser más un asalariado.
Así que esta empresa fue literalmente mi proyecto de escape, y siento que ahí la llevo, hasta el día de hoy mis ingresos provienen de la elaboración y venta de mis jabones marca registrada Sabun Sendic jabonería artesanal & herbolaria, de la venta de materia prima, la impartición de cursos y talleres, y la organización de eventos con el Mercado La Luz.
Porque, después de que por fin logré dominar la saponificación y producir excelentes jabones, modestia aparte, vino la necesidad de ampliar canales de venta, y así nació otro proyecto, que floreció con fuerte vigor en el sustrato fermentado de una ciudad que ya quería salir del encierro en el que nos habían sumido la violencia y el miedo. El Mercado La Luz llegó justo cuando lo necesitábamos. Fue el pretexto para volver a salir a la calle, a la plaza, a reencontrar viejos y nuevos amigos, a salir a vender o comprar, lo novedoso, lo sano, lo libre de químicos.
Este 3 de mayo pasado se cumplieron 5 años de aquel primer evento en la icónica y entrañable Plaza La Luz del centro de la ciudad. El Mercado La Luz ha dejado huella indeleble también, y sigo convencido que este proyecto que surgió de manera independiente y ciudadana, motivó al surgimiento de una buena cantidad de proyectos similares por toda la ciudad y alrededores. Esto se ha convertido ahora en una revolución social alternativa, que esboza prácticas reales, viables, de alternativas económicas al círculo vicioso de la vida cotidiana inmersa en el capitalismo salvaje. El Mercado la Luz es un proyecto más, que se suma al surgimiento de cientos, miles de nuevos proyectos de baja escala por todo el mundo, que van ganando terreno a los poderosos emporios que hoy controlan el mercado de casi cualquier producto, con sus estrategias masivas y apabullantes de ganarlo todo, poseerlo todo.
Aún germinal, pero ya se siente fuerte, la irrupción de nuevos proyectos productivos de baja escala, cervezas artesanales, granjas de producción de alimentos orgánicos, talleres de ropa, arte, etc.. Hoy hay cada vez más consumidores conscientes y críticos eligen comprar de acuerdo a otros criterios. (de eso quisiera que habláramos mucho)
Así pues, quiero, después de presentarme, quedar en sus consideraciones, para reflexionar y compartir juntos. Me despido con una receta y una pregunta para una tarea que estoy haciendo:

Receta de la semana: Couscous con pescado a las hierbas. El couscous es un alimento a base de trigo molido y precocido, básico de la dieta norafricana. Si lo que te falta es tiempo, como a la mayoría de los habitantes de una delirante ciudad de varios millones como esta donde vivimos, puede ser de gran utilidad preparar un platillo rico y sano de manera express.
Ingredientes para una porción: un filete de pescado a su elección, media taza de couscous, especies a su elección, cebolla y ajo opcional.
Preparación: solo pon el filete en un sartén, sazónalo a tu gusto, a mi me encanta siempre cebolla y ajo en abundante aceite de oliva, la mostaza también combina bien, igual que las finas hierbas, a punto de estar listo, no dejes que se te “recuesa”, añade una taza de agua, deja que reviente un primer hervor y apaga. Por otro lado, coloca el couscous en un recipiente donde lo vayas a servir, debe ser hondo y con tapa, vierte bien caliente el total del pescado con su caldillo sobre el couscous, tapa y deja reposar por hasta 5 minutos. Presenta y destapa cuando ya se vaya a comer, es muy reconfortante sentir y oler el vapor que suelta recién destapado. El pescado lo puedes sustituir por lo que se te ocurra. Tradicionalmente el couscous se come con la mano. Tiene una consistencia muy suave, granulosa, esponjosa. Es una comida ligera y deliciosa, se puede acompañar de ensalada fresca, y de una refrescante limonada con pepino y menta o un cocktel de vino blanco. ¡Provecho!

Roberto Guillen

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