ARRITOLA Y LA FELICIDAD DE SER PERIODISTA

ARRITOLA Y LA FELICIDAD DE SER PERIODISTA

 

POR MIGUEL ANGEL ARRITOLA

Hoy….hace un año

Me sentía feliz, muy feliz, pese a que me acababa de quedar sin empleo, me sentía feliz, de eso hace un año.

Pero era una felicidad inexplicable, una felicidad que sólo aquél que la conoce podrá entenderme, de eso, hoy, hace un año.

No tenía ni la más remota idea de lo que me deparaba el futuro estando sin trabajo en tiempos de crisis, pero lo que sí sabía era que venía algo verdaderamente mío, genuinamente y maravillosamente mío, de eso, hoy, hace un año.

«ajá!» surgió de la necesidad de seguir con esta vocación de escribir que llevo en las venas, esa vocación con la que se nace, no con la que se dá en las aulas o en las facultades, esta vocación se trae en la sangre.

Mi carrera es como la del pintor, la del cantante, la del actor, la del locutor.

En el pintor su arte está en las manos; en la del cantante en su voz, y en la del actor en toda su escencia sobre el escenario o frente a una cámara de cine o televisión y la del locutor estriba en la de crear através del micfrófono una serie de fantasías y sueños con su manera de hablar, de decir las cosas.

En cambio, en la del Periodista, su arte está en la honestidad, en la humildad, en el crear, edificar y construir con sus escritos

El Periodista tiene una función ante la sociedad y esa función es la de INFORMAR de la manera más honesto posible.

«ajá!» tiene un compromiso, que es el de apoyar a todos aquéllos talentos vírgenes que buscan un espacio en el cual puedan vertir su arte, su talento, su creatividad.

Hoy, hace una año, se lanzó en formato digital la primer portada de «ajá!» con una de las periodistas del mundo del espectáculo que más admiro hasta el día de hoy; Eloisa Guajardoo.

Ha sido la portada más polémica, la más vista, la más leída, la que me dio la «patada de la suerte» y la portada que me animó a seguir con este proyecto que justo ahora, un año exactamente, es toda una realidad.

«ajá!» no sólo informa del espectáculo a nivel nacional e internacional: «ajá!» tiene la maravillosa obligación de salir a buscar al talento local en cualquiera de sus manifestaciones.

Uno de mis principales problemas que tenía en Milenio y que al final de cuentas valió mi salida es el apoyo constante que le daba al talento MEXICANO, al talento LOCAL., al talento de CASA.

La lucha por defender día tras día mi postura no era nada fácil, había que convencer a los dueños de esa empresa que no todo era Hollywood y acepto, me salí con la mía por más de 25 años.

Ahora «ajá!» ese es el mismo patrón.

Amo el deambular por las calles, por los cafés, por la áreas de teatro, de música, de cine, de todo lo que me huela a arte para transportarlo a esta revista digital.

La ventaja de «ajá!» es que «ajá!» abre sus puertas a todo aquél que tenga algo que decir, que expresar, que proyectar sin importar trayectorias ni falsas etiquetas ni empresas que los respalden. Mientras tengan algo qué decir….»ajá!» los recibirá con los brazos abiertos.

En este año, «ajá!» ha crecido más y más; se suman gente muy importante para hacer de «ajá!» algo más que una revista de espectáculos.

La entrada de Roberto Garza en la parte de Cultura le ha dado a «ajá»! un plus maravilloso para abarcar otros lectores, para abrazar otros campos.

Roberto Garza, quien es un prestigiado promotor de la cultura en Nuevo León, es parte escencial de «ajá!».

Sus aportaciones con su editorial, de las más leídas y buscadas, le da ese toque serio y elegante a la revista.

Y viene más gente de altura. En la próxima edición contaremos con una de las plumas más finas del Espectáculo con clase, él es Juan Manuel Navarro quien semana a semana nos informará lo que pasa allá, en Hollywood, su centro de operaciones.

Hoy, hace un año, me sentía feliz, muy feliz, pese a que me acababa de quedar sin empleo, me sentía feliz, y hoy entiendo por qué.

Gracias a mi brazo derecho, Martin Fuentess, porque «ajá!» es tan suya como mía. Martin Fuentes es el capitán de este barco. Sin él simple y sencillamente «ajá!» no existiría.

A Luis Espino le agradezco su paciencia y su entrega en cada trabajo para «ajá!»….además..ya me es indispensable….amo y respeto mucho su trabajo con la lente.

Y me faltarían palabras para agradecer la lealtad de uno de los diseñadores más importantes a nival nacional, mi querido amigo Enrique Riojas; su visión en el diseño es el toque perfecto para que «ajá!» haya despuntado de manera sensacional.

Roberto Garza no me dejará mentir al decir que Enrique Riojas es oro molido. Su arte es simple y sencillamente de altura.

Hoy, al igual que hace un año, soy inmensamente, pero inmensamente feliz, salvo que ahora sí tengo mucho pero mucho trabajo a diferencia a hace 365 días que sólo tenia eso, felicidad….y mucha…hoy tengo mucha felicidad….y mucho trabajo.

Roberto Guillen

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