¡ALERTA POR EL IMSS!

¡ALERTA POR EL IMSS!
¡Alerta por el IMSS!
 Por Lupita Rodríguez Martínez

Monterrey.- El alerta nacional contra la privatización del Instituto Mexicano del Seguro Social fue nuevamente lanzado a través de los medios masivos de comunicación y de las redes sociales. Pero, ahora desde adentro de su estructura, ya que las y los propios trabajadores activos, jubilados y pensionados del IMSS son quienes hacen el llamado de alarma social.

Estamos en una nueva fase de lucha contra el modelo neoliberal, cuyas políticas económicas se impusieron en México desde 1982 y siguen aplicándose hasta la fecha, para acabar con todo vestigio de las auténticas conquistas de la Revolución Mexicana y del Estado de Bienestar Social.

Con el neoliberalismo lo único que buscan nuestros actuales gobernantes es someter todos los aspectos de la vida social al afán de lucro y a la obtención de ganancias de los grandes inversionistas nacionales y extranjeros; es decir, buscan reducir todas las funciones económicas y sociales del Estado y hacer que las fuerzas capitalistas del mercado determinen todo.

Nos referimos al control de la clase trabajadora y de los salarios, así como al manejo privado de los recursos energéticos, de las telecomunicaciones, de la seguridad social, de la salud, de la educación, de la vivienda y hasta del tiempo de ocio y de descanso de todos los mexicanos.

Por ello, ante la nueva embestida del capitalismo salvaje, es muy importante estar organizados y bien informados, así como difundir los mensajes de los trabajadores del IMSS y, sobre todo, dispuestos a sumarnos activamente en defensa de sus derechos laborales.

La pretensión del gobierno federal es desaparecer el contrato colectivo de trabajo, así como las prestaciones logradas en 74 años de lucha sindical y de plano mutilar el régimen de jubilaciones y de pensiones.

Tales pretensiones se deben rechazar de manera tajante y enérgica, pues como lo alertamos en estas páginas editoriales de El Porvenir al cierre del 2016, se trata de la misma estrategia que se aplicó para privatizar a las empresas insignias del sector energético: Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad.

Mediante otra contrarreforma, ya sin la necesidad del Pacto por México, lo que se pretende no solamente es privatizar al IMSS, sino nulificar el derecho constitucional a la protección de la salud y a la seguridad social.

Por ello, nuestra solidaridad con las y los trabajadores del IMSS en su lucha contra las maniobras sindicales privatizadoras.

Acostumbrados como están de violentar leyes y mantener sometidos a ‘líderes charros’, el gobierno federal se vale de la cúpula sindical del IMSS para modificar soterradamente el régimen de jubilaciones y pensiones, sin importar que sea en detrimento de la calidad de vida de sus propios trabajadores y, por ende, del derecho a la salud de todos los mexicanos.

La seguridad social (pensiones y jubilaciones) y los servicios de salud son el último bastión que los tecnócratas neoliberales buscan despojar a las clases populares y a los sectores medios. De ahí los abusos humanos y violaciones laborales que están padeciendo las y los trabajadores del IMSS en sus aportaciones económicas y derechos de antigüedad.

El neoliberalismo está fracturando a nuestro país no sólo por generar más pobreza y desigualdad social, sino por dividir a México en 50 millones de pobres y una élite millonaria en términos de distribución de la riqueza y de acceso a los servicios básicos y a las oportunidades para una vida digna.

Salvaguardar el derecho a la salud y a la seguridad social es una lucha que debemos dar sin tregua hasta que se cumpla el mandato constitucional de lograr el acceso de todo el pueblo mexicano a los servicios públicos de salud en todos los aspectos: preventiva, reproductiva, curativa, mental, etc., con la asignación de presupuesto suficiente y el fortalecimiento de las políticas públicas de salud para que sea un derecho universal.

Más del 60% de la población está afiliada al IMSS y es beneficiaria de sus programas, por lo que de ninguna manera se debe permitir que el Estado deje de garantizar el derecho a la salud y a la seguridad social.

Por el contrario, se debe invertir más para mejorar la infraestructura clínica-hospitalaria y, sobre todo, la calidad de los servicios médicos. Ver más

Roberto Guillen

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