EL REGRESO DE LA MAESTRA LUPITA

EL REGRESO DE LA MAESTRA LUPITA

POR ROBERTO GUILLEN

Queridos lectores, nos hemos enterado que  la autoridad electoral federal ha fallado a favor de la maestra Lupita Rodríguez, para que le sea restituida una diputación por la vía plurinominal,en lo que será la septuagésima quinta legislatura en el Congreso de Nuevo León, que dicho sea de paso, por primera vez en su historia estará integrado por una bancada del MORENA, amen de lucir el bello matiz de la paridad. Aunque ya la nota triste la dan los del diputados del PES, que mas bien resultaron pirañas al pasarse al bando de los priistas, muy experimentados en estas jugarretas para controlar el Congreso y sus Dineros. Bueno, en cuanto al regreso de la maestra Lupita, permítanme presumirles que  en dos ocasiones he tenido la oportunidad de tomarme el café con Ella. Cómo olvidar aquella tardecina cuando celebraba un Congreso de Educación Internacional, y el buen Alfonso Ruíz cordialmente me la presentó, para después ofrecerme su misma Nobleza:

Gusta tomar un café?

claro,claro

Cómo lo toma?

una de azucar nada más…

Inolvidable la gentileza con que me preparó el café,  que sazonamos dialogando sobre las mujeres de Tierra y Libertad que Sandra Arenales llevó a un libro.

***

Años después la maestra Lupita me extendió una generosa invitación para conocer un Centro de Educación Infantil, mejor conocido como CENDI. Y la neta es que nos quedamos fascinados. Durante unas dos horas la maestra nos brindó un recorrido por las instalaciones donde se forjan las incubadoras del futuro. Sì, una vez más se repitió la historia: recuerdo que nos encontrábamos en la biblioteca degustando de un delicioso café, cuando de pronto me volvió a extender su Nobleza:

Mire, deje ahi sus cosas, venga, venga, le voy a mostrar la sala de maternidad…

Y las imágenes me resultaron por demás poéticas. Tras un cristal observábamos a una doctora dialogando con un grupo de embarazadas, mientras otras recibían atención y una especie de auscultamiento para buscar el temprano contacto inteligente con el ser humano que ya venía en camino…y así en cada sala que me mostraba la maestra Lupita, se abría una maravilla de atención a los niños. Una maravilla de amor por la infancia, que terminó por convencernos de que en aquel Centro de Educación Infantil se forjaban las incubadoras del Futuro…

 

 

Roberto Guillen

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