LA SOLEDAD DEL PODER…

LA SOLEDAD DEL PODER…

POR DANIEL BUTRUILLE

Durante la instalación del Observatorio Ciudadano de Seguridad Vial, el pasado viernes 11 de mayo en Palacio de Gobierno, y después de tomar protesta al Consejo presidido por Ricardo Cantú Jauckens, el Gobernador interino, Manuel González Flores hizo una alocución en la cual introdujo esta curiosa y sorprendente declaración: “el Pacto por México (implementado por Enrique Peña Nieto al inicio de su gobierno entre los tres principales partidos políticos para apoyar sus grandes reformas) fue el primer gobierno de coalición en el país.” Esta declaración constituye una manifestación de su frustración de no haber sido capaz de construir acuerdos con los partidos en Nuevo León. Los partidos consideran al gobierno independiente como un enemigo; no como un rival político, como se dio en el caso de los acuerdos que permitieron el Pacto por México. Ahí está la frustración y la desesperación de la causa “independiente”. La partidocracia no le perdona haberle arrebatado el botín del presupuesto estatal y el diálogo político necesario entre el ejecutivo y el legislativo, por más que se pintan de colores diferentes, no existe en la forma productiva que debería beneficiar al Estado. El gobierno independiente está solo y aislado. Ya lo había dejado entender el gobernador interino en su discurso frente a los integrantes de Vertebra, el martes 8 de mayo, insistiendo a los ciudadanos e invitándolos a gobernar con él. Los ciudadanos pueden aconsejar, emitir opiniones favorables y desfavorables pero no pueden gobernar. Gobernar es responsabilidad del gobierno. La soledad del poder se siente pesada cuando no hay en quien apoyarse. Un gobierno ciudadano debe abrir diálogos, buscar opiniones, pero no puede dejar de gobernar. Este gobierno lo demostró claramente cuando prefirió recibir la renuncia del Consejo Ciudadano de la Contraloría antes que admitir ejercer una verdadera investigación en el caso del cobijagate. Ahí sí, gobernó y mandó a los ciudadanos por un tubo.  ¿A dónde está la congruencia? El apoyo ciudadano a un gobierno ciudadano siempre está disponible. Pero a veces, cuando le conviene, el gobierne se vuelve sordo. Y se considera traicionado por los ciudadanos que lo deberían respaldar. Solamente cuando habrá coherencia entre el discurso y los actos, un gobierno independiente podrá contar con un mayor respaldo de la ciudadanía que lo eligió. butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

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