LA RETIRADA DE LOS DINOSAURIOS

LA RETIRADA DE LOS DINOSAURIOS

POR DANIEL BUTRUILLE

El Senador “independiente” Javier Lozano, que abandonó el barco panista para ser portavoz del candidato del PRI a la presidencia, no puede gozar de una autoridad moral muy grande. La firmeza de sus convicciones se mostró débil o inexistente frente a un oportunismo político fallido. Le salió el tiro por la culata. Sus opiniones tendrán el peso y el alcance de sus antecedentes partidistas volátiles. Cuando externa preocupación porque el régimen morenista podría asemejarse a un virreinato, no sabemos si expresa temor o envidia. Temor de retornar a un régimen que el PRI personificó durante 80 años y en el cual fue un opositor tenaz e interesado, o envidia de no ser invitado a la fiesta nueva que se llevará a cabo sin la participación de la partidocracia que ha destrozado el país durante los últimos veinte años. Cómo dinosaurio asociado, le quedará solamente la opción de jubilarse, cómo lo harán la mayor parte de los auténticos dinosaurios que se quedan sin partido representativo, sin dinero en la caja del partido por culpa del rechazo popular y sin seguidores, ya que todos quedaron disgustados por la corrupción y por la versatilidad política de individuos como él. Nadie llorará por estos dinosaurios que se irán podridos de dinero ya que nadie les exigirá cuentas, para lograr “la reconciliación nacional”. La partidocracia está herida. Dependerá de la habilidad de los nuevos amos para definir si está herida de muerte, sin que forzosamente tengamos que regresar al virreinato. También dependerá de la fuerza de la participación ciudadana que queda como el último parapeto contra los posibles abusos de los detentores de un poder casi absoluto. butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Read also x