YAMILETT ORDUÑA Y EL INSTITUTO DE LAS MUJERES

YAMILETT ORDUÑA Y EL INSTITUTO DE LAS MUJERES

POR CORDELIA RIZZO

Gente bonita del medio periodístico. Ojalá les interese investigar el modo en el que Yamilett Orduña saltó mágicamente del Instituto Estatal de las Mujeres de Nuevo León a estar juntando firmas para una candidatura independiente en el Distrito 7 local.

Como saben algunxs, yo hice una campaña en redes para postularme para la presidencia del IEMujeres NL y el gobierno estatal me demostró que no existo para ellos, ni como voz, ni como ciudadana. No me preocupa ese trance, pues no es la lucha de mi vida y no creo que predomine en mí esa actitud voluntarista-gandalla tan característica de los perfiles de la gente en el ámbito de ‘la política’ actual. Quizás soy débil, pero eso ahorita no importa para el escenario político electoral.

A las organizaciones que le dan seguimiento a las acciones de la Alerta por Violencia de Género, que trabajan con muchos menos recursos que el Instituto y poseen entre ellas un conocimiento técnico, saber-hacer y un compromiso invaluable, les hicieron un desaire horrible hoy en la mañana.

Agreguémosle a ésto que hay una falta de transparencia en el uso de recursos de la AVGM, y bueno, al parecer quien está realmente operando el Instituto es un hombre (aunque el rostro oficial es de una subalterna).

Ya sé que El Bronco es el villano favorito, pero la Lic. Orduña utilizó un organismo que es producto de una lucha histórica como trampolín político. Las mujeres sólo le importan en función de que la puedan empoderar a ella.

A Yamilett todas las que nos acercamos le aportamos algo en un mundo en el que ella no sabía hacer nada. No por ella, o sí por ella y con ella, por humanidad y por querer que este elefante blanco se convirtiese en un organismo galvanizante. En lo personal, yo extendí cortesía y sinceridad, aunque me hubiera recibido de manera intimidatoria.

Ella siempre mostró molestia cuando alguien le demostraba que conocía mejor su trabajo que ella. Se le notaba la tensión en la quijada. En un par de reuniones a las que asistí y la tuve más cerca si noté que buscaba abordar a las expertas y activistas como si fuésemos ovejitas perdidas en un rebaño, en cuyo caso ella pudiera posicionarse como pastora o como depredadora. (Sí, bastante desesperante.) Sí es como un patrón conversacional, y ella no parece dar fin a la conversación hasta que no intenta varias veces posicionarse como persona dominante. Obviamente no sé exactamente cómo lo visualiza ella, pero me atrevo a decir que es muy ingenua en su visión de lo que las mujeres que han luchado por las mujeres en este estado son.

Pues sí Yamilett, eres toda una ganadora. Aquí está una, nomás conmoviéndose por el dolor del mundo y perdiendo una tras otra.

Roberto Guillen

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