NO HAY LUGAR PARA SUTILEZAS…

NO HAY LUGAR PARA SUTILEZAS…

POR DANIEL BUTRUILLE

Viernes negro para la vida institucional de México, fue este viernes 20 de octubre. Con una brutalidad letal, el ejecutivo asestó dos golpes de consecuencias fatales para lo que podía parecer como instituciones nacidas de la seudo transición democrática del  país. Señalaré primero el golpe que pasó desapercibido de todos y que lo dio el INE a consecuencia de un veredicto del TRIFE, y que demuestra que el clan Moreira, por más inverosímil que parezca sigue teniendo fuerza dentro del PRI. El presidente Peña Nieto no puede olvidar que su nominación como candidato a la presidencia, se la debe a Humberto Moreira en el año 2011, primero porque era presidente del PRI (había comprado la presidencia del PRI) y segundo porque le había aportado a las cajas negras del PRI parte de los miles de millones de pesos que necesitaba para comprar la elección del 2012. El viernes, el INE avaló el dictamen de los gastos de campaña de Miguel Riquelme, gobernador electo de Coahuila, despejando el camino para validar una elección robada, pero que mantiene por otros seis años el dominio del clan Moreira en Coahuila. ¿Protestó el PAN? Tanto va para el retroceso en los procesos electorales, cómo un mal augurio para la limpieza del proceso del año 2018. El golpe más evidente fue la destitución de Santiago Nieto, fiscal federal electoral, titular de la FEPADE, destitución ejecutada por el Procurador interino, Alberto Elías Beltrán, en desafío de un nombramiento efectuado por el Senado de la República. En los dos casos, estamos al límite de la violación del estado de derecho, pero parece que a estas alturas, al presidente de la República, poco le importa una o dos violaciones más al estado de derecho. No hay lugar para sutilezas. Solamente hay lugar para la fuerza brutal del sistema político, el cual está jugando su sobrevivencia. Fuera máscaras; olvídense de Sistema Nacional Anticorrupción, olvídense de la autonomía del Instituto Nacional Electoral, solamente prevalece el poder presidencial. La dictadura perfecta descrita por Vargas Llosa aparece en todo su esplendor. El mensaje, al inicio de la campaña electoral del 2018, es inequívoco. No habrá lucha equitativa. El INE está al servicio del sistema. No de los ciudadanos, cómo debe ser. La Justicia, sigue siendo coto reservado del Ejecutivo, digan lo que digan los jueces y los senadores. ¿Habremos tenido más evidencias de la dictadura presidencial en México? En cualquier otro país, esto se calificaría cómo un golpe de estado del poder ejecutivo. ¿Realmente tendrá sentido el proceso electoral que inicia? Los dados están siendo manipulados, pero los jugadores siguen jugando sin protestar. Pobre México.  butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

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