MARYCHUY: 500 AÑOS DE RESISTENCIA

MARYCHUY: 500 AÑOS DE RESISTENCIA

POR RAÚL A. RUBIO CANO

 

Ayer el periódico La Jornada ofreció en primera plana, un par de fotografías en referencia a la solicitud de registro como aspirantes sin partido a la contienda del 2018, ante el Instituto Nacional Electoral (INE), de El Bronco y de Marichuy, esta última, vocera del Consejo Nacional Indígena (CNI) y del Consejo Indígena de Gobierno (CIG); toda una certera y muy contundente panorámica del escenario de candidatos presidenciales. El hecho, da para reflexionar de todos los candidatos en este proceso electoral, pero por el momento, el arranque de estos dos personajes es tremendamente ilustrativo de lo que está en juego para tener más de lo mismo o, el de desatar una movilización orgánica nacional y construir una Patria digna para todos y de respeto a la Madre Naturaleza. El Bronco presume de “Independiente” pero no es más que el barro amasado por las manos de Carlos Salinas de Gortari para poder implementar eso que él llama “Liberalismo Social” y, que lo viene planteando desde su obra “Democracia Republicana” y su derivado operativo expresado en 2011 con la obra: “¿Qué hacer? Alternativa ciudadana”. El Bronco es el “Adán” del “gran Dios” de la política mexicana contemporánea, Carlos Salinas y el cual, pudo engañar con la primera actuación de su muñeco norteño, a más de un millón de votantes en Nuevo León; pero, los grandes problemas de Nuevo León  ahí se quedaron para su pueblo y la riqueza de unos cuantos se incrementó majestuosamente. El “Estado de corte Neoliberal”, por lo visto, en el gobierno de dos años de El Bronco ha sido atroz para desmantelar lo que aún quedaba de “Estado Benefactor”, inclusive, peor que el mismo Medina, porque sencillamente todo el aparato estatal ha pasado a la injerencia de diferentes grupos económicos, empezando por el Consejo Nuevo León, que van aprovechando desde el agua superficial y del subsuelo, hasta el manejo de la obra pública a su favor para valorizar sus capitales. El sentido social que buscó imponer Eugenio Garza Sada al ejercicio del Capital, es cosa de la historia y los llamados a la participación ciudadana por el Bronco, sólo han quedado en vil demagogia, prueba de ello es que en su registro ante el INE, sólo pudieron estar presentes funcionarios de su gobierno y acarreados; las organizaciones de ciudadanos brillaron por su ausencia. No cabe duda, hay mucha indignación en la entidad contra el Bronco, por lo tanto, sólo va de comparsa contra AMLO. Por el lado de Marichuy, es el resultado de meses de consulta desde el año pasado del CNI y expresión de voluntades de los concejales del CIG, una propuesta colectiva de buen gobierno para “acabar con este sistema capitalista, patriarcal, racista, clasista, porque lo estamos viviendo en carne propia…Por eso, tenemos que organizar todos esos dolores que están pasando nuestros pueblos. Tenemos que organizar todas esas rabias.” Más de 500 años de resistencia van detrás de Marichuy. ¡Ah! Y no tomará un solo peso del INE para su campaña ¡Órale! raurubio@gmail.com

 

Roberto Guillen

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