EN TORNO A UNA ROCKOLA…

EN TORNO A UNA ROCKOLA…

POR RUBEN MARTINEZ

La música tiene una similitud con la comida. La buena música y la buena mesa son un gusto adquirido, no se puede amar y disfrutar algo, si no tienes conocimiento previo. La música entra en nuestras vidas casi por herencia, a través de nuestros mayores. Así aprendí a disfrutar de una sinfonía o de algunas arias, también de los tangos, y el swing, géneros que dieron paso a otras manifestaciones musicales. Es bueno ser ecléctico, de tal modo descubrí que la música étnica también tiene lo suyo, como la cumbia, pero la cumbia de Colombia, donde es un ritmo muy digno
Bailada por gente normal, bien vestida sin ese look de pandillero. Así mismo, la música, compañera discreta, marca nuestra vida diaria, en la casa, en el carro, en la cantina, y ,hasta en el camión y a veces cantamos o silbamos para llenar el vacío sonoro. Es necesario reconocer que nuestro ánimo dicta que música queremos escuchar, a veces rock duro, quizá suave, o un bolero romántico cantado por alguna dama, o bien por una voz rasposa y grave. Tambien podria ser un buen jazz, de los de antes,de Miles, o Brubeck o Lionel Hampton, te puede gustar Billy Holliday, la Fitzgerald, o Julie London. Puedes ser grupero y adorar los estribillos del bucki, juanga, y el pipiripau. Aunque te recomiendo que los tires y busques mejor alimento para el alma, corres  riesgo de terminar como el recta o jesús soltero.  Cada género musical llena una necesidad, o necedad de un grupo en particular, puede ser, desde un pequeño grupo hasta un país completo y más allá de sus fronteras. Como nuestra música de mariachi que es interpretada por conjuntos en China, Japón, Rusia, Europa toda. En Colombia y Venezuela el mariachi tomó carta de naturalización. Los intelectuales colombianos se quejan del día de bolivar tocan música de mariachi y cantan el japiverdi en el monumento del susodicho. O bien Hugo Chávez dirigiéndose al pueblo con canciones de José Alfredo y de Vicente. A cambio, Monterrey es la capital Vallenata, donde tenemos valores empíricos, de más fama que merecimiento, como el Bronco y Celso.
En fin, la música es universal, desde que los griegos definieron el pentafónico, esta ha sufrido muchos cambios, evolucionando a miles de formas. Una forma muy disfrutable de sentir la música es rodeado de amigos, ante una rockola en la bolita. Amigos y nadie mas ,el resto la selva.

 

 

 

Roberto Guillen

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