EL PECADO ORIGINAL DE LA DEMOCRACIA

EL PECADO ORIGINAL DE LA DEMOCRACIA

POR DANIEL BUTRUILLE

Resulta interesante, simbólico y ¡paradójico! que el INE organice un foro con especialistas y académicos para debatir sobre la corrupción y las campañas electorales. ¡Todo esto después del haber entregado Coahuila a la corrupción! Ojalá fuera algo auténtico y sincero. Los expertos señalaron que el ciclo de la corrupción tiene su punto de origen en las campañas electorales, a través del financiamiento ilícito a candidatos y partidos. Sigue explicando la nota que Iván Velázquez, (de nacionalidad colombiana), comisionado internacional contra la impunidad en Guatemala, cuyas investigaciones permitieron que en 2015 se enjuiciara y renunciara el entonces Presidente guatemalteco Otto Fernando Pérez Molina, argumentó que en las campañas proliferan compañías fantasma para desviar fondos y evadir impuestos. Luego, continuó explicando, al recibir financiamiento ilícito, los candidatos, que a la postre llegan al poder, se comprometen a beneficiar con contratos a empresas y benefactores, lo cual genera un círculo de corrupción. «Podemos afirmar como hecho concreto que el financiamiento electoral ilícito es el pecado original de la democracia», aseveró Velázquez. «Que es la puerta de entrada al círculo vicioso de la corrupción a la sustitución del bien común por intereses sectoriales y a la perpetuación de la clase política corrupta en el ejercicio del poder». Velázquez indicó que, en el caso de México, debe haber una fiscalización más exhaustiva sobre los recursos que perciben los partidos. En el mismo evento, María Amparo Casar, presidenta de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), coincidió en que la corrupción en las campañas electorales es la «cadenita» que genera la corrupción política de los gobiernos. Ella afirmó: «A lo mejor la solución no es la reforma electoral, a lo mejor la solución es castigar y prevenir la corrupción en el poder». ¡Solamente le faltó decir cómo puede  operar el Sistema nacional Anticorrupción! La cereza en el pastel, la puso Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al revelar que existen casi 6,500 programas “sociales” en el país, 152 programas federales sociales, 2 mil 528 estatales y 3 mil 811 municipales, de los cuales muchos son duplicados y se utilizan con fines clientelares. 6,500 programas “sociales” destinados a la compra de votos. Esto es la herencia del sistema de control inventado por el PRI, adoptado por la partidocracia y que hoy en día perpetúan alegremente los herederos de un conjunto de seudo políticos para seguir exprimiendo el botín “México”, llenarse los bolsillos y crear más pobreza y más injusticia social de la que existía al inicio de su periodo. ¿Algo podremos cambiar en el proceso electoral 2018? ¿O la acumulación de tantas perversidades acabará causando la implosión de un sistema que lleva el veneno en sus tripas, si no es que una cintura de bombas en su cuerpo? Lista para explotar. Los 6,500 programas, sumados, permitirían fortalecer la Seguridad Social, el seguro contra desempleo, el sistema de jubilaciones, en otras palabras, transformar México en un país con un programa social moderno. En lugar de un país electorero para beneficio de unos cuantos abusivos. butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

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