CON EL ESCRITOR SERGIO GONZALEZ EN LA FERIA UANLEER

CON EL ESCRITOR SERGIO GONZALEZ EN LA FERIA UANLEER

POR ROBERTO GUILLEN

@PODERyBelleza

Queridos Lectores:

Que gusto me dio ver a José Jaime Ruiz y a Paola Tinoco, representante de Anagrama en México, disertando sobre la vida y obra del escritor Sergio  González Rodríguez, en la feria del libro Uanleer.  Y esa es una de las características que quiero destacar de este evento cultural, comandado por el Dr. José Garza. Es decir, asistimos a eventos cargados de un gran simbolismo, donde figuras como la de un Rubén González Garza, de un Guillermo Arriaga, de un Luis Martín,  de un Salvatore Sabella, comunican mucho más allá de la mera  estampa en sí. Es la Universidad abriendo las alas de su plataforma en  aras de dibujar el rostro de la sociedad con ese adjetivo que revestía aquella revista de Octavio Paz: Plural.

Así, esa tardecina en el Colegio  Civil el poeta José Jaime Ruiz nos describía la figura de un periodista que no se agotaba en el escritorio y el micrófono como pululan en tiempos de las fake news.

Y su obra, Huesos en el desierto, no es un libro de ciencia ficción, sino el rigor de un reportero por rastrear la verdad con respecto a los feminicidios de Ciudad Juárez. Osea, no se agotaba en la parafernalia del escritor que amaba el lenguaje y los libros, sino que le interesaba poner la pluma en la llaga social, tal como lo  escribe en El Hombre sin cabeza.

A Sergio lo recuerdo fraternalmente en dos ocasiones: cuando Carlos Monsiváis presentó Huesos en el Desierto en  la Feria Internacional de Guadalajara. Y en una rueda de prensa en el hotel Ancira, cuando presentó El Hombre sin cabeza. Recuerdo que al abandonar esta joya de la arquitectura regiomontana, lo seguí como un curioso provinciano. Lo toque por la espalda y le dije:

Oiga, este es un libro que acabo de escribir, me gustaría regalárselo.

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Recuerdo que semanas después alguien me hizo llegar el contenido de una columna que solía escribir en el Reforma y que- creo- llevaba por título el Angel. Pues en el texto mencionaba a dos jóvenes literatos que calificaba como «narradores notables». Esos jóvenes eran Carlos Velázquez y Roberto Guillén.

Cuanta razón tiene Paola Tinoco cuando describe a Sergio como una figura que antes de andar promocionándose, como suelen hacerlo muchos pretenciosos, solía promover a las jóvenes promesas…

Y aquí seguimos Sergio, con el virus de Cervantes…

 

Roberto Guillen

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