LA DEBACLE DE LA PARTIDOCRACIA…

LA DEBACLE DE LA PARTIDOCRACIA…

POR DANIEL BUTRUILLE

Es bastante significativo que un sexenio que inició bajo el signo de la partidocracia, acabe en la debacle total de los partidos políticos integrantes de dicha partidocracia. El Pacto por México, firmado con trompetas y fanfarria al día siguiente de la toma de posesión de Enrique Peña Nieto entre el PRI, el PAN y el PRD para garantizar las reformas estructurales que iban a permitir la modernización del país, duró lo que duran las promesas falsas, logradas a base de argumentos respaldados por la corrupción, y se desvaneció como nieve bajo el sol, cuando la misma corrupción fue más poderosa que los débiles elementos que soportaban las reformas. ¿Cuántas de esas reformas sobrevivirán los cuestionamientos de una nueva clase política que constituirá el Congreso a partir del 1º de septiembre? La partidocracia ha sido cimentada por la corrupción desde su nacimiento al final del siglo pasado, fortalecida por la corrupción con el debilitamiento del poder presidencial bajo los redentores fallidos que fueron los presidentes Fox y Calderón, y solapada por unos gobernadores voraces que olvidaron el significado del servicio público para explotar agresivamente el beneficio personal. La partidocracia floreció con los Fidel Herrera, Humberto Moreira, Duarte(s) de Chihuahua y de Veracruz, Rodrigo Medina, Padrés de Sonora y otros tantos, demasiado ocupados a tejer su red de empresas fantasmas para desviar los recursos de todos los mexicanos para sus fines personales, y dispuestos a dejar que los partidos políticos participaran del festín, con tal de que no les estorbaran en sus operaciones inmorales. No contaban con el hartazgo de los electores. El PRI, el PAN y el PRD deberán volver a empezar casi de cero. Ojalá aprovechen para renovar sus ideologías, sus siglas, su manera de hacer política, ojalá vuelvan a tomar en cuenta el país en el cual viven, ojalá piensen en hacerlo más justo, más equilibrado y con mayor oportunidades para todos. Ojalá se propongan incorporar México en el siglo XXI, porque ya desperdiciaron 18 años. La debacle de los partidos políticos debe ser motivo para olvidar los esquemas obsoletos y corruptos de los últimos cien años y desarrollar esquemas progresivos y capaces de combatir la pobreza hasta eliminarla. La pobreza se combate ofreciendo educación, oportunidades y justicia, no quitando a los ricos para regalar a los pobres. Ojalá los nuevos partidos políticos (y Morena también) entiendan esto y olviden el clientelismo y el asistencialismo que los ha llevado a su destrucción casi total. butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

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