DOÑA DECEPCIONANTE Y LA PARTIDOCRACIA

DOÑA DECEPCIONANTE Y LA PARTIDOCRACIA

POR DANIEL BUTRUILLE

La renuncia de Margarita Zavala no es sino un eslabón más de la cadena de eventos significativos de la descomposición del sistema político del país. Su candidatura era fruto de la podredumbre de la partidocracia; lucha de poder en un PAN que no supo decidir entre su pertenencia al PRIAN y sus aspiraciones a evadir la dominación de Felipe Calderón y un sistema corrupto y perverso. Los panistas fieles al PRIAN no tendrán otra alternativa que seguir el ejemplo de Javier Solórzano y de trocar su corbata azul por una roja. Ahí irá Ernesto Cordero. Los otros buscarán, a través del Frente, expresiones nuevas para fundar un gran partido social demócrata. Si todavía es posible. Al dejar a sus seguidores libres de votar por quienes quieran, Margarita contradice lo manifestado frente a los estudiantes del Tec, cuando a pregunta expresa, afirmó que de no ser candidata, votaría para Ricardo Anaya. Los rencores personales son demasiado fuertes para expresar que detrás de su valor y de sus valores, existe una idea de país que no es compatible con cualquier candidato ni con cualquier proyecto de país. Decepciona. Desilusiona. Tiene razón en denunciar la inequidad del sistema electoral que castiga duramente a los candidatos independientes. Pero se lanzó a sabiendas de estas trabas difíciles de vencer. Llegó un momento cuando su financiero, que es también su marido, le dijo: ¡hasta aquí! ¿Para qué meterle más dinero a una aventura que no despierta ni entusiasmo ni alcanza a crear una nueva mística basada en unos valores que nadie entiende, cuando de política se habla? Su llamado a la segunda vuelta es sensato pero inoportuno ya que ella no accedería a dicha segunda vuelta, por su posición de candidata de segundo plano. El proceso sigue. Pregunta obligada: ¿seguirá el Bronco? ¿Mostrará un mínimo de congruencia para no tener que exhibir un miserable 3% de los votos? ¿Se atreverá a regresar a gobernar a Nuevo León después de una bofetada tan violenta? La democracia mexicana está muy débil todavía. Mientras no regrese a los orígenes, mientras no restablezca la separación de poderes, mientras siga una impunidad que lastima el país adentro y lo descalifica afuera, mientras no extirpe el gusano de la corrupción, mientras no abandone el dinero cómo único referente entendible, el pronóstico de recuperación es muy azaroso. Seguirá en cuidados intensivos por lo menos otro sexenio más. Hasta ver que nos depara el futuro. Y cómo usar una boleta electoral en la cual figurará una no candidata. Pobre INE. No le sale nada bien. Sólo falta que se retire el Bronco porque le van a cortar los fondos. ¿Cuáles fondos? butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Read also x