DEL CAÑON DEL HUAJUCO AL CAÑON DEL CEMENTO

DEL CAÑON DEL HUAJUCO AL CAÑON DEL CEMENTO

POR RAÚL A. RUBIO CANO

Por lo visto, en el caso de querer construir grandes edificios en el cañón del Huajuco por los zares del desarrollo inmobiliario local y sus títeres del municipio de Monterrey, demuestra una vez más ¡Qué aferrados están! para no aceptar la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, aprobada desde el año 2016  y recientemente, homologada para Nuevo León, el año pasado y, donde, se especifica que las obras de nuevos desarrollos urbanos, tienen que ser definidas bajo un criterio de metropolización y ¡No! al antojo de grandes capitales de los zares inmobiliarios y de su servidumbre de gobiernos municipales del área metropolitana de Monterrey. Es más, la propia Ley comentada, abre las posibilidades de expropiarse todo aquello que la maldad urbana de unos cuantos desarrollaron en el pasado y que cause afectación al interés público. La cosa va en serio, y por eso andan esos alcaldes al servicio de los zares inmobiliarios, queriendo sacar una controversia constitucional contra la nueva Ley, algo que por lo visto, mientras son peras o son manzanas, todos los municipios tiene que acatar el criterio de metropolización en los nuevos desarrollo que buscan implementar y donde, el conocimiento y la voluntad de los vecinos es vital para dar el sí a cualquier obra urbana en la metrópoli. Por lo tanto, los planes del IMPLAN (Instituto de Planeación Municipal) de Monterrey en el cañón del Huajuco, tienen que estar bajo esa óptica de metropolización y bajo el claro conocimiento y voluntad vecinal de lo que se quiere hacer en materia de proyectos urbanos y por lo visto, la metropolización brilla por su ausencia, no digamos el conocimiento de dichas obras y la voluntad de los vecinos para tales desarrollos, además ¿Dónde está el Atlas de Riesgo? Por lo tanto, si el arquitecto Javier Sánchez, director del IMPLAN, quiere evitar que este asunto de afectación de la vida de los Vecinos del Sur no llegue a fuertes movilizaciones, periodicazos y demandas legales, no digamos a severos impactos a la Madre Naturaleza, de veras, mucho haría en evitar todo ello, (como afectar también la reelección del alcalde Adrián de la Garza), si Sánchez, demanda la intervención de la Sociedad de Urbanismo (SURMAC) en este conflicto, porque hay cuestiones mucho muy serias que están afectando ya las faldas de las montañas del cañón; las cuales están llenas de taludes y que actualmente son un peligro; igualmente, no se han considerado los escurrimientos hídricos en la Carretera Nacional, como la afectación de cañadas y bajadas de agua con esas obras que se quieren hacer, porque con lo que se ha construido a la fecha, ya se tiene graves inundaciones; mucho menos se considera la afectación de la corriente del aire del Golfo de México, que se impacta con la base del cañón, porque ésta tiene una pendiente que ante grandes edificios y más población y vehículos, se generará más calentamiento y mal aire que llegará a la ciudad ¡Órale! raurubio@gmail.com

Roberto Guillen

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