LA NATURALEZA IMPONE SU AGENDA

LA NATURALEZA IMPONE SU AGENDA

POR DANIEL BUTRUILLE

 

La Naturaleza impone su agenda. Y su ironía. Apenas se acababa de completar los ejercicios rutinarios del simulacro impuesto por la Protección Civil en memoria del 19 de septiembre de 1985, que la Naturaleza checaba que el simulacro haya sido tomado en serio. La Naturaleza impone su agenda en forma dramática, con varias decenas de muertos, de edificios destruidos, de carreteras destrozadas, y dejando a segundo plano irrelevante la Fiscalía que Sirva, el Fiscal carnal que no pasará; la fragilidad de nuestro entorno lleno de corrupción y de socavones, tiene que ceder paso a la realidad de un mundo que no dominamos. A pesar de nuestra soberbia, a pesar de nuestra pretensión ciega, y a pesar de nuestra voracidad tan ilusa y tan vana. Tan frágil. La Naturaleza nos recuerda que la violencia es su expresión propia. Y es una violencia sin odio; solamente consecuencia de su existencia. No como la violencia irracional de criminales o de gobiernos que la usan por necesidad. No como consecuencia de su existencia, sino para justificar su existencia. La sacudida de las 13 horas con 14 minutos del día 19 de septiembre del año de 2017, no es venganza. Pero sí provoca desastres, consecuencias de la falta de previsión, de la falta de prevención y también en alguna forma de la corrupción. La naturaleza humana, con todo e internet, con todo y los derivados financieros sofisticados, con todo y la nanotecnología y con todo y la biotecnología, todavía no puede contra la naturaleza del planeta, humilde expresión de un sistema solar el cual a su vez es una insignificante materialización de una galaxia, la cual no deja de ser un pedazo infinito de un universo, que sin lugar a duda forma parte de un  multiverso eterno. ¿Quiénes somos? La acumulación de terremotos y huracanes nos hace ver que el planeta, por más infinitamente pequeño que resulte en el espacio, todavía impone su agenda. En nuestra cultura mexicana, ¿no será una ironía que los dos  últimos huracanes hayan sido nombrados José y María? ¿Y qué decir que María le haya pegado a la Guadalupe? No cabe duda que la Naturaleza impone su agenda. Y los hombres le agregan su ironía…  ¡involuntaria y cruel!  A veces a contrasentido. butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Read also x