EL ARTISTA BACALAO Y EL CAMBIO SOCIAL

EL ARTISTA BACALAO Y EL CAMBIO SOCIAL

POR EDGAR BACALAO ARGAEZ

Acepto que en algún momento de mi desarrollo como persona inmersa y atada a una cultura machista, misogina y feminicida, he cometido actos violentos que injuriaron o causaron daño a mujeres. Me interesa el cambio social, ser consciente de mi papel en el problema, dejar de hacer invisibles los abusos, rechazar ser este tipo de persona e influir en los espacios masculinos en donde esta violencia se gesta y se protege. Por tal motivo y rechazando cualquier protagonismo me uno a Una campaña de #YoTambién(#MeToo) para hombres:

«Yo también – he presionado a mujeres para mantener relaciones sexuales conmigo tras haber recibido un primer ‘no’.»

«Yo también – he acosado a alguna mujer en la calle, confundiéndolo con un piropo.»

«Yo también – me he lanzado a besar a la fuerza a una mujer a pesar de no haber recibido ninguna señal invitándome a ello».

«Yo también – le meto mano muy a menudo a mujeres, pero de broma ¿eh?»

«Yo también – fui un ‘adolescente torpe’ que metió a pata ‘un par de veces’, gracias a lo cual muchas mujeres ahora conservan un recuerdo traumático de su juventud.»

«Yo también – intenté emborracharla para llevármela a la cama».

«Yo también – mentí o manipulé a mujeres para conseguir sexo».

«Yo también – mantuve relaciones sexuales con una mujer lo suficientemente borracha como para ser incapaz de consentir.»

Y además:

«Yo también – presumí por ello delante de mis amigos y luego la tachamos todos juntos de puta para arriba».

«Yo también – le he llamado a muchas mujeres putas, golfas y zorras o cualquier otro término con intenciones peyorativas en base a su sexualidad.»

«Yo también -he violentado, juzgado o acosado a muchas mujeres por su aspecto o atributos físicos».

«Yo también – he manifestado que si las mujeres vistieran de otra manera, no fueran tan libertinas o fueran más precavidas, no hubieran sufrido ni violación ni acoso.

«Yo también – he formado parte de esa ‘cultura masculina’ en la cual las mujeres son presas a las que debemos cazar.

«Yo también he dicho ‘Oye, pero si los chistes de violación son súper graciosos, ¡no tienes sentido del humor!'»

Texto: Tsipi Erann
Traducción: Demonio Blanco
Tomado del Muro de Vanya Priego

Roberto Guillen

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