EL ADIOS DE UNA GRAN AMBIENTALISTA

EL ADIOS DE UNA GRAN AMBIENTALISTA

RAÚL A. RUBIO CANO

 

Ayer dimos el adiós a la ambientalista María de Jesús Mejía Betancourt, mejor conocida como “María de Jesús Marqueda”, su apellido de casada. Falleció de un cáncer con el que luchó por diez años, al igual que muchos de sus vecinos del fraccionamiento Bernardo Reyes, que rodean las instalaciones de la empresa CYDSA, en el municipio de Monterrey. Realmente, poco se sabe del grave impacto de esta empresa que por décadas contaminó esa zona de nuestra metrópoli, pero que desde el cierre de la producción de cloroflurocarbones (CFC), sustancia agotadora de la capa de ozono del planeta Tierra, en su planta Quimobásicos y las dificultades para el abasto de materia prima por PEMEX para sus plásticos, esa empresa fue cerrando buena parte de sus instalaciones en esa zona urbana y dejado a los vecinos en paz, pero ya muy maltratados, ante décadas de impactos de sustancias diversas como por ejemplo: el Bióxido de Azufre (SO2), que combinado con la humedad del ambiente produce H2SO4; por eso, en Mitras Sur, Bernardo Reyes, y otras colonias populares de tal zona, las ventanas de hierro de las casa se oxidaban fácilmente, la pintura de los carros se estropeaba, las enfermedades respiratorias se mantenían al alza y todo el día, la zona aledaña a CYDSA, tenía un fétido olor a Azufre.  Esos y otros problemas ambientales de CYDSA al vecindario, hizo que la señora Marqueda, junto con el ambientalista Guillermo Martínez Berlanga y demás valientes, fundaran el Comité Ecológico Pro Bienestar y, lucharan por décadas contra esa empresa de químicos, la cual hacía su riqueza sin tomar en cuenta la calidad de vida de sus vecinos y del aire que respiraba buena parte del área metropolitana. Además, la ONG estadounidense Ozone Action, indicó que Quimobásicos fue ubicada por astronautas de la NASA como la tercera destructora de la Capa de Ozono del planeta por producir los CFC  y como México era uno de los 189 países firmantes del Protocolo de Montreal para eliminar los CFC desde 1987, se buscó que la producción de ese nocivo gas de Quimobásicos y de uso para sistemas de refrigeración, se eliminara y claro, como “con dinero baila el perro”, el Banco Mundial y el PNUMA, ofrecieron una jugosa partida de millones de dólares a CYDSA y esta dio otro giro en la producción de gases más amigables al ambiente que el nocivo Gentrón12 (CFC); del cual se produjo desde 1963, la cantidad de 400 mil toneladas que obviamente, fueron a destruir la capa de ozono de nuestro planeta hasta el 4 de septiembre de 2005. Así, por todas estas luchas y muchas más para salvar no sólo a los regios sino hasta el planeta, María de Jesús Marqueda, pasa a los anales de la lucha ambiental a nivel planetario, es una luchadora social de carácter universal, mientras que los oligarcas locales, dueños de CYDSA y sus títeres de gobiernos, no dejan de ser viles verdugos de la Humanidad. Descanse en paz ¡Camarada Marqueda! raurubio@gmail.com

Roberto Guillen

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