CHAVATRONIK, DIBUJANTE EXCEPCIONAL…

CHAVATRONIK, DIBUJANTE EXCEPCIONAL…

POR ROMUALDO GALLEGOS

ESCRITOR

Chavatronik, dibujante excepcional
Bisturí trazando el interior de la comedia humana. Francotirador mordaz que no deja cabo suelto. Tema: ciudad, país o aldea global. La vida cotidiana la convierte en asunto primordial. Nada le es ajeno cuando toma el lápiz y lo hace girara a modo de revolver. Argumentista de novela grafica Doc Holliday, en la película Wyatt Earp, girando la taza de té para poner nerviosos a los pistoleros más sobresalientes. Tranquilo, como pateando un bote, como tanteando el agua a los camotes, a trote para que no se note. Apunta, corrige y aguas, ¡que ahí va el chingazo!, casi siempre al ángulo, para que detractores y comentaristas dejen caer la mandíbula inferior. Trazo al estilo de Germán Vargas, Rius y tal vez Gis y Trino. De los grandes caricaturistas nacionales toma un poco y le pagan rédito. No descubre el hilo negro, lo muestra al público como cazador de magos y estafadores. Un ojo en el gato y otro en el garabato social que a todos nos afecta. Observador desautorizado de una clase política que al pie de la letra sigue un guión tragicómico que a nadie convence, personajes siniestros que superan toda novela de misterio, pero ahí están y qué se le va a hacer. Nada. Salvador González lo sabe y sin embargo los observa y los dibuja. Registros que un público inteligente agradece. Criatura nocturna, doble de riesgo en Ciudad Gótica. Inzectoz imperfectoz que nos retratan y se burlan de Kafka. Forense que corta en cuadritos al prestamista, al cacique, al hombre del poder, personajes fuera de tiempo que se aferran al pasado. Ahí va un ubernauta rumbo al bar, mochila y zapato deportivo, como Pedro Navajas para salir corriendo por si acaso. No discute, ni argucia ni astucia, prefiere la conversación y la políglota claridad de la cerveza. En ocasiones más solo que la soledad, otras, más acompañado que una multitud corriendo por un boleto para el concierto de Pink Floyd. Pintor clandestino. Que lo mismo domina la geometría policromática del súper comic o el café mostaza del gran Caravaggio. Brocha gorda o pincel fino, le importa un comino. Punk, rupestre, romántico, amargoso como el metal y la buena cerveza. 30 años no son nada camarada
Un abrazo: MikeMoyaMarcosGersonWicho y Sergio Flores

Roberto Guillen

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Read also x