ALFONSO REYES Y EL UNIVERSO DE ADOLFO CASTAÑÓN…

ALFONSO REYES Y EL UNIVERSO DE ADOLFO CASTAÑÓN…

POR ROBERTO GUILLEN

Que me fui a la Capilla Alfonsina, queridos lectores, para degustar la conferencia del sabio Adolfo Castañón titulada como “Trayectoria de la trayectoria de Goethe. Alfonso Reyes y Emilio Uranga, lectores de Goethe”.

Ya había gozado de algunos artículos en la revista Letras Libres, donde Castañón nos presenta al gran George Steiner como dueño de una erudición deslumbrante. Pero en vivo nunca me había interesado acudir a sus conferencias. Lo observaba añoso y como flotando en un cubículo de hagiografías.

Pero de un tiempo a la fecha padezco la debilidad por conocer las confesiones de los viejos, que por una u otra razón, no se han distinguido por llevar una rupturista existencia de verdades punzantes. Que la Sorpresa es una niña traviesa sin remedio, que…

Pues me gustó la exposición del viejo Castañón, que bien podríamos titular como el Periplo de una Nostalgia en la ácida llovizna del right now .

También me gustaron las ilustraciones que nos presentó de Eugene Delacroix sobre la cabeza de Mefistófeles y de la misma diabólica mirada del mismo Goethe… en mi palpitante bastardía pensé en pedirle que mejor nos hablara de Eugene Delacroix, pero ya friso los 50 mayos, y mi locuacidad ya hace nudos con la cordura.

Tantas veces que había leído a cerca de la ilustración y eso que llaman “la Francia”. Tantas veces que he leído esa manida expresión “yo soy un hijo de la ilustración”, pero nunca la había “aprehendido”. Eso le pasa a uno por empacharse con la Wikipedia. Y sin embargo, el frio y la sordera que nos produce la virtualidad y ese cordón umbilical que llaman gadget, paradójicamente, al menos en mi caso, faculta la sensibilidad para captar el sentido no observado.

Mira que venir a una conferencia sobre Alfonso Reyes, Goethe y Emilio Uranga y encontrarle un matiz desconocido a la palabra Ilustración, en la voz y presencia de Adolfo Castañón.

También lo note cada vez que pronunciaba la expresión G o e t h e… un espejo donde podríamos vernos en la obra de Reyes pero…pero…

Al fin llega la confesión esperada por el periodista:

El día que la sociedad mexicana valore la obra de Alfonso Reyes como la sociedad alemana lo hace con la de Goethe, vamos a salir del inframundo…

¿Y qué atribuye usted que las esferas del poder y la sociedad en su conjunto no lo posibilitan, maestro?

Es el modelo capitalista prevaleciente…hay un desdén por la Ilustración…por las humanidades…

¿Cuál es la concepción que Goethe tenía de la historia maestro?, pregunta otro entre la concurrencia.

Que buena pregunta…que por supuesto no se la puedo contestar en unos cuantos minutos…pero ahí está la partitura de Fausto…y en la actualidad lo estamos viviendo con la tecnología…agradezco su pregunta es muy hermosa…pero no es para contestarla en unos cuantos minutos…

Con esos puntos suspensivos se antojó una copa de vino tinto, al tiempo que en la sesera nos ronronea la expresión de E- M. Cioran:

Las grandes verdades se pronuncian en el vestíbulo…

 

 

 

Roberto Guillen

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