LAS SEÑORAS DE LA NARIZ ROJA

LAS SEÑORAS DE LA NARIZ ROJA

POR MARIA LUISA NAVA

#unidosporlosniños

Hace tiempo siendo parte de un grupo del Facebook, donde algunas vecinas del poniente de Monterrey, se reunían esporádicamente a convivir y tomarse el cafecito, entre la plática alguien sugirió: ¿y si juntamos juguetes y los repartimos a los niños pobres?

“En ese momento ni sabíamos a cuales niños nos estábamos refiriendo pero así lo hicimos, en lugar de reunirnos a “chismear” y tomar café, en cada reunión llevamos uno o varios juguetes o útiles escolares o despensa, con el fin de ir a repartir a las colonias pobres, 3 o 4 veces por mes nos reunimos e intentamos por medio de las redes invitar a nuestros contactos, la iniciativa se fue haciendo más grande, en navidad del 2012, decidimos que era buen momento para repartirlo y elegimos una colonia en lo alto del cerro, subimos a la Col. Genaro Vázquez y ahí vamos en caravana con el cargamento de juguetes y algunas despensas que alguien nos donó. Así sin anunciar solo nos pusimos en un cruce llamado el “caracol” en lo alto del cerro ahí tardamos alrededor de 30 minutos entregando los juguetes a los niños y las bolsas de despensa a las madres de familia, nos regresamos muy felices llenos de ese sentimiento llamado júbilo, que te hace tan feliz al compartir. Por supuesto, prometimos volver a repetir la experiencia, lo volvimos a hacer en abril y en diciembre del siguiente año y del que sigue y el que sigue, en ese lapso de tiempo decidimos unirnos a través de un grupo llamado “Unid@s por l@s niñ@s” desde donde se idearon nuevas actividades de labor social y de cómo darle solución a las peticiones de ayuda que nos empezaron a llegar, desde rifas, reuniones de recaudación, envío de oficios a empresas y gobierno, cooperándonos incluso nosotros mismos para dar respuesta, a quien en ese entonces nos solicitaba silla de ruedas, bastones, leche para bebe, pañales de adulto, alguna asesoría legal etc. esto además de acudir a repartir alimento a los familiares de los enfermos de la clínica 25 del IMSS, como una manera más de apoyar a quien menso tiene.

El grupo se fue haciendo “famoso” y cada día se agregaban más y más vecinos, en algún momento nos llegó la invitación para visitar a los niños enfermos de cáncer en el hospital regional del ISSSTE, convocamos en el grupo y se animaron varias vecinas, quienes ideamos mejorar la experiencia usando pintacaritas con una gran nariz roja y una bata blanca y así lo hicimos con poca gracia pero mucho cariño, el ver cada niño con carita sonriente a pesar de su estado de salud nos motivó para seguir realizando esta actividad de risaterapia y volvimos a asistir al ISSSTE pero en Constitución, donde hasta a los guardias y a los doctores les sacamos una sonrisa así como a las personitas que estaban en sala de espera y en todo aquel rincón donde nos dejaran pasar, un mes después también nos invitaron a visitar a los niños de la Casa Hogar Imperio de Amor, donde están los niños sin padres, sin familia o con familias disfuncionales, en esa ocasión llevamos juguetes y merienda a todos y cada uno de los niños que ahí vivían, eran más que niños pobres, eran niños con una problemática muy grande a pesar de su poca edad, en situación de violencia casi todos, recuerdo que en esa ocasión al regreso llegue a mi trabajo y solo me senté a llorar un buen rato, de tan emotiva que estuvo esta convivencia, pero aun así lo volveremos a hacer con mucho gusto, si nos lo piden;  desde entonces somos las señoras de la nariz roja que aunque la mayor parte de las veces que acudimos a visitar a alguna familia que nos solicita ayuda, no vamos vestidas como tal, si nos reconocen como parte de este grupo.

Actualmente además, estamos apoyando una comunidad de origen otomí enclavada en lo alto del cerro de Lomas Modelo, son los niños de Tirando Esquina, a quienes se les dan clases de música, cantan, componen, tocan instrumentos y se les lleva a participar en festivales en un afán más de sacarlos de un entorno de pobreza y drogadicción que les rodea.

Nuestro grupo inicio con 8 o 9 personas y a través del tiempo se han ido sumando más y más personas, motivadas por las publicaciones que hacemos de cada actividad comunitaria que realizamos y ahora en el 2017, somos alrededor de 600 personas entre vecinos, amigos, profesionistas, asociaciones y colectivos unidos por un mismo fin”.

Roberto Guillen

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Read also x