LOS DESFIGUROS DE UN «MESIAS TROPICAL»

LOS DESFIGUROS DE UN «MESIAS TROPICAL»

POR DANIEL BUTRUILLE

En la primera etapa de su gira nacional de agradecimiento al voto que lo llevó a ser reconocido cómo Presidente Electo de México, AMLO declaró: “Vamos a respetar la autonomía del Banco de México para que haya equilibrios macroeconómicos, que no haya devaluación, que no haya inflación, que si se dan estos fenómenos no va ser por culpa del presidente de la República sino por circunstancias externas o… por mal manejo de la política financiera que haga el Banco de México, no el Gobierno de la República”. Ya quedó aclarado: si hay broncas, no será por culpa de AMLO, sino por la ineptitud del Banco de México. No sé cuántos días durará esta gira triunfal de agradecimiento, pero lo que puedo augurar es que si en cada etapa sale con declaraciones tan absurdas, al concluir la gira, su bono electoral habrá desaparecido y su capacidad de gobernar se habrá desvanecido al ritmo de declaraciones que reflejan un mesianismo torpe y una ignorancia capaz de destrucción fatal. El periodo de transición, (inútilmente largo) debe ser para afianzar estrategias, esclarecer los primeros pasos de gobierno, especificar políticas y su implementación, y no quemar cartuchos o lanzar amenazas. Rosario Robles es objeto de la indignación popular, no puede ser objeto de protección presidencial en nombre de actos ocurridos veinte años atrás. La autonomía del Banco de México es un valor que asegura estabilidad. No un sujeto de amenazas por parte de quien todavía ni ha demostrado que será capaz de brindar prosperidad y progreso económico. Como lo explicó claramente Enrique Quintana en El Financiero, “la estrepitosa derrota de las fuerzas políticas que respaldaban estas reformas (estructurales) fue el signo claro del malestar de la población que las rechazó“. Agrega el editorialista: “En México se necesita una nueva visión que ponga el acento no sólo en el mercado y la globalización, sino claramente en los efectos que deben tener las políticas públicas sobre la desigualdad y la pobreza”. Esto debe ser la prioridad de este periodo de transición. ¿Cómo acabar con la desigualdad y la pobreza, sin recurrir a un asistencialismo vano y destructor de la iniciativa individual? Esta iniciativa individual debe transformarse en el eje principal de la cuarta transformación. ¿AMLO será capaz de promover una iniciativa individual generadora de transformación, o preferirá someter al país en base a un asistencialismo destructor de iniciativa individual? ¿México, país de progreso, o México, país de sumisión? butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Read also x