EXIGIMOS LA RENUNCIA DEL FUNCIONARIO BARRAGAN

ROBERTO GUILLEN
Ante la agudización de la crisis del agua en el área metropolitana de Monterrey, el abogado y ambientalista, Mariano Núñez, se pronunció por exigir la renuncia del director de Agua y Drenaje, Juan Ignacio Barragán, quien, dijo el activista, es un arquitecto que no sabe nada de hidrología. En una entrevista para la Ventana de Caín, que se transmite a través de Grupo Ronda, consideró que los directivos de la paraestatal tan sólo buscan el interés privado y con sus acciones demuestran un nulo interés social, tal como lo vemos en las voces de alarma, de colonias enteras que sufren la falta del vital líquido.
El licenciado Mariano Núñez dimensionó la importancia que reviste el hecho de que una comunidad cuente con el debido suministro, dado que es un Derecho Humano , pero la lógica que prima en el estado de Nuevo León, es el de un gobierno de empresarios y para empresarios, de tal manera que la designación de Juan Ignacio Barragán reviste un ostensible conflicto de interés, por cual debe renunciar, a parte de ocasionar un caos con la crisis del agua. Tan es así, que ya se levantan voces ciudadanas como la de un Ricardo Marcos, quien consideró que algo huele mal en Monterrey. También se pronunció Marlén Díaz Villarreal, dirigente de la fundación AYABS, León Acosta, dirigente de la organización Ciudadanos por la Democracia, y el mismo Pepe Múzquiz, destacado activista en la ciudad. La misma Alianza de Usuarios ya moviliza a todos los colectivos para tumbar a la ineptitud que encarna el funcionario Barragán. El desencanto y la desesperación empieza a cundir en la Metropolitana ciudad de Monterrey, que visto decaer su calidad de vida, exhibiendo una ruinosa precarización a nivel nacional, mientras el joven gobernador presume sus dulces paseos en bicicleta y en la red menudean las fresonas imágenes de la consorte refrescándose en su alberca con su dulce mascota.
Aunado a la crisis del agua, el maestro Mariano Núñez también se pronunció contra la disparatada jungla urbana en que se ha convertido la ciudad, recordando al urbanista francés, Gastón Barded, quien se pronunciaba por buscar una convivencia integral entre las comunidades y el medio ambiente. Pero la mancha de gentrificación extiende sus tentáculos, estropeando la maravilla visual que en otro tiempo distinguía a la Ciudad de las Montañas… que ahora luce como un ruinoso desierto donde si hay coca colas, pero no hay agua. Si hay caguamas, pero no hay agua…