LA FIESTA DE LA DEMOCRACIA

ROBERTO GUILLEN
Qué gusto me da ver al maestro Luis Martín exhibir su alegría cívica después de participar en una jornada histórica, donde por primera vez se nos pregunta qué onda con el mandatario. Recuerdo esos tiempos tortuosos de un Zedillo, de un Fox, de un Calderón y de un Peña Nieto…recuerdo que me adormecían las noticias chayoteras de un López Dóriga, el conductor estrella de la televisa venida a menos, carcomida por las plataformas globales, que la hacen ver como una pavloviana enanita consumida por ver al mexicano bajo la férula de un viscoso dinosaurio. Entonces el ronroneo boletinero me producía un frustrante bostezo: el pensar que me tenía que tragar todas esas engañifas durante todo un sexenio. Me experimentaba secuestrado por la estructura de una nomenclatura caduca, mientras vivía envidiando al Evo Morales de los Bolivianos.

Afortunadamente en tiempos de la 4T se abre una bella posibilidad para que esto cambie. Aunque la derrotista oposición, los gemelos del despecho (Muñóz Ledo y Cárdenas) y los gandules del INE le pongan piedritas en el camino, la foto del maestro Luis Martín y de muchos otros ciudadanos, como el Beto Frías, Soraya Izquierdo, Claudia Macías, Rocío Yossi, Ranulfo Martínez y muchos otros menudean por los circuitos de la virtualidad, como esas flores que anuncian la primavera de una democracia en México.

Celebro la frescura con que el maestro Luis Martín, un pilar del teatro en Monterrey, se muestra en el facebook, abordo de su automóvil y mostrando la señal de un Demócrata con todas sus letras. Que no todo es aplausos y elogios para engordar el ego.

Así que, bienvenidos a la primavera de la democracia mexicana…