LOBOS URBANOS: LA MISION ES SERVIR

ROBERTO GUILLEN
Queridos lectores, para comentarles que este periodista ha tenido la bella oportunidad de conversar con una figura de la sensibilidad humana,siempre buscando la oportunidad de servir al prójimo, pero sin suspirar por un hueso, ni de pegarle al trending topic de la banalidad. Sencillamente, “la misión es servir”, así nos lo comenta José López, un regiomontano que durante tres años ha logrado configurar una interesante agrupación de “bykers” , que muy de madrugada se montan en sus motocicletas para acudir a los hospitales y llevarles un cafecito calientito a los familiares de los enfermos; para llevarles un bocadillo a los viejos que habitan en los asilos de la ciudad; para restablecer la salud de los chavitos, cuyos padres carecen de los recursos para adquirir las medicinas que precisan para salir del trance.Nuestro lobo entrevistado urbano reviste la tesitura de un padre social que se ha escapado del ruinoso club de la vista gorda, para vigorizar una sociedad ocupada en los asuntos de la Polis, como eso de organizar La Rodada por la Paz, donde lo acompañaron unos 350 motocilistas, con el objeto de hacer un llamado a la paz…en un México que se desangra en un interminable torneo de machismo. Pero son motociclistas que también se ocupan en el cuidado del agua y en la reforestación de los bosques. El cuidado del medio ambiente les ocupa y preocupa, que no solamente se regodean con sus estridentes acelerones, como otra extensión más del calamitoso e incandescente machismo mexicano.Ante los intermitentes desplantes de una juventud desbrujulada, el Lobo López se remonta a los años de los abuelos que sabían reverenciar a sus ancestros: antes los padres te controlaban con una Mirada…