EL DOLOR NO LLEVA MÁSCARA…

ROBERTOR GUILLEN
En los “Cráneos Intervenidos” (Guadalajara, Jalisco) el artista Edgardo Badial conforma la desgarradura del Dolor que padece la madre que ha sufrido la desaparición de su hijo.Es el aullido de una cornamenta que cobra vida con la espinosa realidad que ha padecido la misma familia del artista.Es el Dolor de un país que pareciera hundirse en un costumbrismo macabro.Donde así nos habla el periodista Juan Villoro,una vez que acompaña al poeta Sicilia. mientras observa el hallazgo de cráneos en una fosa de Morelos: el periodismo en México se ha convertido en una actividad forense.Y el aullido mexicano de Badial espejea con el aullido de Munch. Entre el aullido de Michael Corleone (El Padrino) y el aullido de Anthony Quinn (La Strada) nos observamos silenciosamente desnudos o en brazos de la misma farsa.Que ya lo dijo Wilde: El Dolor carece de máscaras…