TRANSPORTE Y MOVILIDAD

GERSON GOMEZ
Al regiomontano le juegan la jornada con un transporte insuficiente. Mientras la línea tres del metro continúa sin funcionar.

Los permisionarios del transporte atacan un día sí y otro también. Desean el incremento de facto. Cada uno de los días se asume con pérdidas fantasmas.

La amenaza de paralizar el servicio e incluso algunas de las rutas del mal llamado consorcio camionero, han aumentado con impunidad.

Al aun gobernador del estado, Jaime Rodríguez Calderón, sus socios políticos, los inversionistas del transporte, no encuentran la cuadratura al círculo.

Los cuellos de botella y las horas pico le hacen perder al usuario miles de horas hombre. La cuenta no disminuye, sino se incrementa.

A toda hora la urbe reciente la ineficiencia y la imposibilidad de movilidad. La apuesta de Jaime es una farsa extendida. Hace como si no escuchara. Mientras su jefe de gobierno, Manuel González, hace pataletas con todos los argumentos de lo urgente y lo necesario.

Ni el consejo, ni la ley de movilidad propuesta por el gobernador y avalada por los diputados, le brinda certeza al ciudadano, al usuario, si le dota de sobrerrepresentación a los permisionarios.

Jaime se apura, solo para quedar bien con sus patrones. Los ciudadanos deberán ampararse contra los diputados, la ley, pero sobretodo, con la voracidad de los servidores y sus dueños.