PARA CONSTRUIR UNA PODEROSA INDUSTRIA DEL CINE REGIOMONTANO

ROBERTO GUILLEN
Queridos lectores, que grato sabor de boca nos ha dejado el cónclave de jóvenes cineastas, buscando hacer de Monterrey una poderosa marca para atraer a las grandes producciones, de tal manera que florezca en la ciudad una industria cinematográfica con todas sus letras: que hoy por hoy, a pesar del IMCINE, del PROMOCINE y de todas las buenas intenciones por seguirle los pasos a un Guillermo Del Toro, Monterrey está convertida en algo así como el cementerio del cine mexicano. Como dijo uno de los creativos esa mañanita en el Congreso del Estado de Nuevo León: “Esto no funciona” “Nosotros vamos por el pastel grande”.
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Me dio gusto ver a la Profesora Lupita Rodríguez encabezando la mesa de trabajo para conocer las inquietudes y pormenores de la incipiente comunidad de realizadores, pero hambrientos por comerse el mundo, que Durango nos está ganando el mandado y que los estados a la redonda ya se pusieron a temblar porque se ha conformado un “cluster” de cineastas que han hecho click con el diputado Susarrey para hacer posible eso que llaman “Ley para la promoción, fomento y desarrollo para la industria cinematográfica y audiovisual en el estado de Nuevo León”.
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No se, tengo la prístina sensación que si trabajamos en torno a un objetivo en común, podríamos hacer de la ciudad un atractivo set cinematográfico, de tal manera que la Netflix empiece por salivar pavlovianamente.
No se, como se lo dije en una ocasión a Ricardo Marcos en el Centro de las Artes: Estamos llamados a la Grandeza en todos los sentidos…