LOS DIAS DEL CAMARADA SOLIS

RAÚL A. RUBIO CANO

¡Caramba, se nos está desgranando la mazorca…! Hace unos días murió Toño Martínez, activista de derechos humanos; igualmente, el fin de semana Manir González, un luchador de la autonomía universitaria y ex rector de la UANL, pero también, hace días partió, José Luis Solís, y de quién en esta ocasión hablaré de su contribución a la lucha revolucionaria de los años 70 del siglo pasado en Monterrey, el país y Centro y Suramérica. José Luis, vendría de Torreón Coahuila a Monterrey, para estudiar economía en el ITESM. Y, es en donde entabla contacto con gente del Continente Americano que no sólo asistía a las clases normales del TEC, sino a la vez se preparaban física y académicamente, para regresar a sus países a “Hacer la Revolución”, porque como diría el Che: “El deber de todo revolucionario, es hacer la revolución” y donde, la preparación en el Marxismo y el Leninismo, eran vitales para poder alcanzar ese objetivo transformador, al que muchos llegaron hasta entregar su vida. Así, en el mundo Hippie de “Amor y Paz” del TEC, las drogas, los grupos Jesuíticos y hasta de derecha con afiliación al Panismo de entonces, había aparte un mundo clandestino de mujeres y hombres muy decididos, que habían optado por el momento, en una rigurosa preparación para los años por venir y donde la Revolución Cubana, Fidel, el Che, Martí, Neruda, entre otros, eran la Luz que iluminaba el abrupto camino que nos esperaba a muchos de nosotros. Sí señor, en el TEC había además de las revueltas superficiales y muy desestabilizadoras para el proyecto que creó Eugenio Garza Sada y el Grupo Monterrey, toda una insurgente realidad (ahí estaba Oscar Rodríguez “La Pajita” y sus publicaciones estremecedoras de El Quijote; la FETEC y el gran José Luis Sierra; Nacho Salas y los jóvenes entrenados por Los Jesuitas de la “Casa de Los Naranjos”, no digamos la bola de mariguanos del Bronx, en la colonia Tecnológico, sitio donde en los meses de lucha por la Autonomía de la UANL (1971) se realizaría la propaganda para tumbar a Eduardo A, Elizondo; la policía y el Ejército nos buscaban en barrios obreros, pero todo se hacía con el apoyo de la raza del TEC frente al TEC; no cabe duda, éramos una demonios, pero de izquierda); así, en todo ese maremoto de organizaciones y lucha de ideas, había también gente que clandestinamente estudiaba Marxismo y donde José Luis Solís, que cursaba Economía en el TEC, sin hacer el menor aspaviento, era el gran maestro para ello. José Luis Solís, traería una formación de izquierda desde su militancia en Torreón y en una tradición crítica al burocratizado Partido Comunista Mexicano, a los Troskistas, Espartaquistas, y PoliPops y donde, la línea de ese poder crítico se fincaba en la praxis de José “Pepe” Revueltas, al escribir su libro “El Proletariado sin Cabeza” y fundar el Partido Mexicano del Proletariado (PMP). Romper con los marcos ideológicos dominantes era necesario, la velocidad de la lucha para “conquistar el cielo” con las armas era más que evidente para muchos de nosotros que habíamos sido formados desde la ACJM, hasta los Jesuitas y, mientras en la Ciudad de México Nacho Salas se preparaba en Marxismo con raza del Poli y de la UNAM, aquí se buscaba a gente como Severo Iglesias y por los influjos de los activistas del TEC, conocí a Solís y empezamos la formación “duro y macizo” en Marxismo. Esos mismos activistas del TEC, llevarían con Solís a los jóvenes de Instituto de Relaciones Culturales México-Cuba, que integraban algunos de ellos al grupo musical de poesía de protesta “Los Chicanos”, donde figuraba Carlos Torres, Ángel Almaguer, Tomás Rosalío Quintero, etcétera y bueno, el trabajo formador de Solís en las ideas de Marx, paso del TEC a la UANL, en esos días de combates muy diversos. Vendría el 10 de Junio de 1971, y unos estudiantes de Solís se irían a integrar cuadros clandestinos del PMP y otros, nos fuimos a la guerrilla urbana y los extranjeros suramericanos a sus países. Todavía en 1971, me toca reunir a José Luis “Chino” Rhi Sausi, Nacho Olivares y un servidor en un departamento de Condominios Constitución, donde vivía el Chino y Rosa Albina Garabito, para ver si se armaba una alianza, pero ello no fue posible, ya nosotros llevábamos mucho vuelo, meses después, en ese departamento caería la brutal represión del Estado matando al compañero Rodolfo Rivera Gámiz “Tolito”, e hiriendo gravemente a Rosa Albina y deteniendo al Chino Rhi. Pasarían muchos años después para toparme con Solís, sería nuevamente en la antigua facultad de Economía de la UANL, en un examen para ingresar al Colegio de México, para estudiar Demografía, donde me abrazaba y me decía: “¡Estás vivo! ¡Estás vivo!” Le dio mucho gusto saber que estaba vivo. No volví a saber de él, hasta este fin de semana, que Carlos Torres informó en el Chat “Fabrica de Utopías” que Solís había partido al “Partenón de los Héroes del Pueblo”, porque su entrega a la formación del Marxismo fue vital para esos años convulsos de los 70 del siglo pasado en México y América Latina. Supe por Carlos Torres, que Solís ocupó puestos importantes como economista (era un hombre muy inteligente), lo mismo en oficinas gubernamentales que en bancos privados, llegando hasta el FMI; viajó por varios países y dio clases en diferentes universidades; siempre conservando en la clandestinidad su histórico trabajo formativo del Marxismo ¡Ay qué chingarse! En muchos de nosotros quedaron sus enseñanzas para siempre, ya hablaré de sus libros a la luz de la valorización de capitales en 36 años de Neoliberalismo feroz y donde, los dineros del Narco y la Narcopolítica, han jugado un papel muy importante en la falsificación de la economía, de la política y de una cultura brutal de destrucción de hombres y Naturaleza. Ya hablaremos de ello ¡Hasta Siempre, Camarada Solís! ¡Venceremos! raurubio@gmail.com