LA DIGNIDAD DE SER SERGIO MEDINA

ROBERTO GUILLEN
Sergio Medina o el sueño patriótico de un militante que se fue a la guerra política para construir un movimiento de regeneración Nacional. Sergio Medina o la pasión de un militante que anduvo puerta por puerta, conversando, dialogando, debatiendo, convenciendo a la ruda y desinformada sociedad regiomontana en torno a la imperiosa necesidad de fumigar a las ratas del prian que infestaron las instituciones. Sergio Medina o el compromiso social de quien no se puede quedar cruzado de brazos y en su ida al mercado lo mismo habla con el bolero, que con el viene-viene o el simple peatón que desbrujulado menudea por la metrópoli. Por eso triunfó el Movimiento de Regeneración Nacional. Porque se convirtieron en el invencible renacimiento de la militancia. Porque el ser militante se convirtió en una mísero empleo, tal como el Víctor Fuentes traía a sus canchanchanes cuando supuestamente andaba de candidato por el municipio de Monterrey. Que la pasión de ser militante no va estrictamente por un hueso. Que la pasión de abrazar una ideología partidaria no conoce de horarios, ni de remilgos y mucho menos del ruinoso futurismo político en que desembocan los hambrientos chapulines por saquear a la nación.

Sergio Medina o el decoro de un militante que contribuyó a dar ese maravilloso empujón abismático que hoy tiene a las hienas del PRIAN en una irremediable agonía.
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Entonces entenderán porque las presentes líneas llevan por título:
La Dignidad de Ser Sergio Medina…