ES BUENO LLAMAR A LAS COSAS POR SU NOMBRE

CINE Y TEATRO: POLÉMICA Y REFLEXIÓN EN TORNO A JOKER, EL IRLANDÉS Y LOS SUPERHÉROES.

Xavier Araiza

Con palabras, se lo digo al cine para que lo escuche el teatro.

Es bueno llamar a las cosas por su nombre.

La proyección mundial de las películas Joker, dirigida por Todd Phillips y actuada por el talentoso Joaquín Phoenix, y El Irlandés, dirigida por el maestro Martin Scorsese y actuada por los tres italonorteamericanos artistas del escenario y la pantalla: Robert de Niro, Al Pacino y Joe Pesci (y otros buenos actores y actrices en los repartos de ambas producciones) está provocando un interesante debate sobre el arte y el cálculo -frío y monetario- por la taquilla y la publicidad masiva de los temas de superhéroes.

Las declaraciones de Scorsese sobre las producciones de Marvel han puesto el dedo en la llaga en los mecanismos de mercado y la banalización de las artes en el System de Stars y Starlets y el culto al dinero que se apoya en los malos espectáculos del entretenimiento.

Asi, el gran director y pensador sobre el arte de filmar peliculas, agitó el gallinero de Hollywood y del cine internacional cuando en entrevista que le hizo la revista Empire, dijo sin rodeos: “Me hicieron una pregunta sobre las películas de Marvel. Yo respondí. Dije que intenté ver algunas de ellas y que no son para mí, que a mí parecer están más cerca de los parques temáticos que de las películas, tal y como las he conocido y amado durante toda mi vida. Y que al final, no creo que sean cine “.

Su amigo Francis Ford Coppola fue más radical. Afirmó: “Cuando Martin Scorsese dice que las películas de Marvel no son cine, tiene razón porque todos esperamos aprender algo del cine, esperamos llevarnos algo, una ‘iluminación’, algo de conocimiento, alguna inspiración. No sé si alguien recibe algo de eso tras ver la misma película una y otra vez. Martin fue amable diciendo que no es cine. No dijo que es despreciable, que es lo que digo yo”.

Scorsese y Coppola saben lo que dicen: con sus películas han desafiado a la industria y enriquecido la cinematografía norteamericana. Son dos artistas que están ya en la historia del cine internacional con varias de sus películas. Basta con nombrar seis: Toro Salvaje, Taxi Driver, Pandillas de Nueva York, El Padrino (I,II,III), Apocalipsis Now, La Ley de la Calle.

En la andanada polémica sobre Marvel y sus películas que invaden las pantallas, Josh Trank (director de Los 4 Fantásticos) recientemente entró a la polémica y agitó la aldea mediática y la industria cinematográfica, con la siguiente declaración, breve y provocadora:

“Viendo El Irlandés. Los primeros 5 minutos tienen más humanidad, verdad e intriga cinematográfica que todas y cada una de las películas de Marvel combinadas jajaja. Lo siento, son hechos. PD: no lo siento”.

Mutatis Mutandis, lo mismo se puede decir de muchas producciones teatrales que se presentan en los escenarios locales, nacionales e internacionales.

Igual que urge la reflexión y la critica sobre la crisis del capitalismo neoliberal y sus tambaleantes estructuras económicas, políticas, culturales, mediáticas…hace falta volver sobre las ideas filosóficas que definen al teatro y al cine como formas artísticas de la representación en situaciones históricas cruzadas por la estética, la ética y la conflictiva y contradictoria exisfencia de los individuos y las formas sociales.

Lo que han provocado Joker y el Irlandés, apunta en ese sentido.

Vale la pena no quedarse en el comentario ligero y la guerra de egos que se queman inmediatamente en la hoguera de las vanidades. El culto a la fama comprada por entrega inmediata, y el posible talento artístico ahogado en la burbuja narcisista, son conservadores, conformistas, no transforman el mundo imaginario, hoy anquilosado, del cine y el teatro. Salvo las excepciones de siempre, el marketing invade al arte. Cuando es al revés, suceden fenómenos artisticos como Joker y El Irlandés.

En las grandes crisis históricas como la que ya están aquí y se anuncian, los artistas redefinen su práctica estética, asumen la critica y la autocrítica, investigan y corren los riesgos de todo proyecto creativo. Así contribuyen a la transformación libertaria del mundo Real dominado por la depredación, la violencia y la guerra que lo tienen al borde del exterminio.

Joker y El Irlandés contribuyen a la transformación del mundo.