EL DESAFIO DE FRANCISCO: FRATELLI TUTTI

RAÚL A. RUBIO CANO

Como un muy serio y urgente aporte del Papa Francisco a la nueva realidad que tendremos que vivir ante la crisis mundial del capitalismo y para colmo, para salir de la Pandemia Covid-19, es la nueva encíclica “Fratelli tutti” (Todos hermanos), firmada el pasado sábado en el pueblecito donde vivió San Francisco de Asís, en Italia, aseguró José Antonio Rosas Amor, asesor de la Escuela Social del Episcopado latinoamericano (periódico La Jornada, 4/10/2020). Es la tercera encíclica que firma el Papa Francisco citando en ella a la letra de la Samba de la Bendición de Vinicius de Moraes: “La vida es el arte del encuentro, aunque haya tanto desencuentro por la vida”. Vaya, vaya, su santidad “…vuelve una vez más a sorprender y a provocar, especialmente a los poderosos, pues desde la fidelidad del Evangelio, y a partir de la tradición más clásica del cristianismo, reafirma los límites del derecho a la propiedad, la idea de que la política no debe someterse a la economía, al mismo tiempo que consagra los derechos de los pobres, los de los migrantes, e incluso los llamados por politólogos, garantías civiles de tercera generación: los derechos de los pueblos. Claramente establece: ‘la inequidad no afecta sólo a individuos, sino a países enteros, y obliga a pensar en una ética de las relaciones internacionales. Hay que proteger el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y al progreso’. (FT 126). A pesar de la diversidad de temas que aborda en sus 287 numerales, el hilo conductor de todo el documento es la amistad social expresada en el diálogo y en una cultura de encuentro; y a pesar de que está dirigido a todos los hombres y mujeres de buena voluntad –no sólo creyentes–, uno de los destinatarios principales de esta encíclica son los dirigentes políticos, a quienes ‘una vez más convoca a rehabilitar la política’ (FT 180). Es a los políticos a quienes hace un llamado abrumador para ‘abrir las puertas frente a un mundo que se está cerrando’, a transformar ‘una cultura del enfrentamiento por una cultura de encuentro’, a ‘recuperar la pasión compartida por la comunidad’, a pasar ‘de los otros, al nosotros’, a ‘buscar juntos la verdad en el diálogo, en la conversación reposada o incluso en la discusión apasionada’; a ‘preocuparse de la fragilidad de los pueblos y las personas’. A pesar de que la encíclica –como lo señala el Papa Francisco– se empezó a elaborar varios meses antes de la pandemia, sus palabras tienen un sentido de oportunidad impresionante: ‘hoy en muchos países se utiliza el mecanismo político de exasperar, exacerbar y polarizar. Así, la política ya no es una discusión sana sobre proyectos a largo plazo para el desarrollo de todos y el bien común, sino sólo recetas inmediatistas de mercadotecnia que encuentran en la destrucción del otro el recurso más eficaz. El debate es manipulado hacia el estado permanente de cuestionamiento y confrontación’ (FT 15). Pareciera que Francisco describe el lamentable debate presidencial de Estados Unidos ocurrido hace tan sólo unos días o las manifestaciones de movimientos extremistas y polarizadores de nuestra convivencia cívica como el que el día de ayer (antier) arribó al Zócalo de la Ciudad de México. Merecen una reflexión posterior todas las secciones que dedica a profundizar y reivindicar la idea del pueblo, de liderazgos y movimientos auténticamente populares. A ellos los describe como ‘poetas sociales’ que superan la idea de políticas hacia los pobres, por políticas con los pobres, de los pobres y desde los pobres, respetando así el protagonismo que deben tener en la definición misma de los proyectos de nación”. No cabe la menor duda, el aporte de José Antonio Rosas Amor, es de primera línea, para despertar el interés cívico, humano, e ir a buscar para su consulta a esa nueva encíclica del Papa Francisco: “Todos hermanos” (Fratelli Tutti). Y sobre todo, porque buena parte de lo dicho por el Papa –aunque usted no lo crea-, sobre todo sí es Fifí y no digamos Frenético (FRENAA), ya se ha venido señalando en el discurso del presidente AMLO y su 4T, y, en las acciones emprendidas en esta gran transformación nacional que la mayoría del Pueblo apoya, a pesar de las locuras de una minoría que nos quiere regresa a un pasado Neoliberal, donde esa minoría se privilegiaba de la corrupción e impunidad de políticos y empresarios rapaces ¡Órale! raurubio@gmail.com