¿CUANDO APRENDERAN A CERRAR EL PICO?

¿CUANDO APRENDERAN A CERRAR EL PICO?

POR DANIEL BUTRUILLE

Según Wikipedia, demagogia es una estrategia utilizada para conseguir el poder político y que consiste en apelar a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público para ganar apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica, la desinformación, y la propaganda política. Aristóteles la definió como la forma corrupta de la democracia. Las promesas que suelen realizar los políticos durante las campañas electorales son habitualmente clasificadas como demagógicas cuando aparecen como irrealizables. Demagogia es lo que usaron dos políticos bastante disparejos y sin embargo más parecidos de lo que uno pueda creer, para llegar al poder. En Estados Unidos, entre otros argumentos, Donald Trump escogió al muro fronterizo cómo la herramienta decisiva para proteger el suelo sagrado de los Estados Unidos de las invasiones de los salvajes, violadores y asesinos que proceden del sur para ensuciar la raza. Y prometió levantarlo para darle seguridad a los supremacistas blancos que constituyen su principal electorado. En México, AMLO, entre otros muchos argumentos, escogió el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, NAICM, como símbolo de los despilfarros del gobierno de Peña Nieto y de las inversiones inútiles que él se encargaría de eliminar, sustituyéndolas por adecuaciones baratas sugeridas por ingenieros muy capaces, pero no muy actualizados. Bien dicen que más pronto cae un bocón que un cojo. Trump está entrampado con un muro que cada día sale más caro (25,000 millones de dólares al último recuento) y que no resolverá ningún problema migratorio. Pero promesas electorales son promesas. Y cuando le falla su capacidad negociadora, vuelve a sacar el muro como amenaza. Lo mismo le sucedió a AMLO con el NAICM. Está entrampado en unas contradicciones sin soluciones y su válvula de escape consiste en una consulta popular sin ton ni son, de la cual se saldrá con unas maromas de triple salto mortal hacía atrás. Nadie quiere la consulta. Algo tendrá que inventar para esquivar esta trampa mortal que podría echar a perder el arranque de su sexenio. ¿Cuándo aprenderán a cerrar el pico los demagogos pretensiosos y aventados que no miden las consecuencias de su habladas insensatas? Después de dichas habladas, no les queda más que evasivas lastimosas para no perder las apariencias, o peor, avanzar en sus promesas irrealizables, a un costo que solamente su orgullo y su estupidez podrán medir. En todas circunstancias, llega un momento de saber reconocer el error y de corregir el rumbo. AMLO está a tiempo todavía. Ojalá algunos valientes en su entorno cercano tengan el valor de darle el manotazo salvador para evitar una catástrofe mayúscula. Es tiempo que reconozca que no sabe de aeropuertos, y que deje a los que sí saben que se responsabilicen. Que él se límite a cuidar los centavos, y la honestidad e integridad de sus colaboradores. Con esto se cubrirá de gloria. butruilled@hotmail.com

Roberto Guillen

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