CUANDO LA MUERTE SALIO DE SHOPPING EN MONTERREY

CUANDO LA MUERTE SALIO DE SHOPPING EN MONTERREY

Lucha y Cultura: El Relevo necesario…
COMENTANDO EL LIBRO
Por Andres Pérez Sustaita.
Roberto Guillén es uno de tantos amigos culturales que he tenido la gracia de conocer en Editorial Oficio. Periodista, activista social y performancero, yo le digo «cubano» y me cae en gracia su manera de ser y de vestir. Pero bueno, la idea es comentar su último lanzamiento, ese libro titulado «Cuando la muerte salió de shopping en Monterrey», que para muchos podría ser un anecdotario pero yo pienso que también es una denuncia, una forma de gritar lo que ha estado sucediendo en Monterrey. Y Mientras muchos se hacen de la vista gorda -nuestras autoridades por delante- Guillén lo manifiesta con su manera tan pintoresca de escribir. A la vez tan cultural, mezclando un vocabulario muy elegante con palabras que de repente son altisonantes pero al mismo tiempo apropiadas. Sabe manejar esa mezcolanza y el libro me gustó por apegarse a la realidad y por su originalidad. Los personajes que menciona son cautivadores…y pensar que existen. Pero esta página es de Lucha Libre y aqui el homenaje que Roberto Guillén le brinda en las páginas 23 y 24…
CUARTO CAPÍTULO : CRÓNICA DE UNA POSADA EN LA RISCA.
«Se trata de sembrar con amor la semilla de la participación ciudadana. De acudir a la colonia para conocer las problemáticas de los vecinos. De sentarse a dialogar con ellos, pero no precisamente en tiempos de la fiebre electoral. Tal es el trabajo comunitario que nos abrió las puertas de una colonia que se distingue por ser una huésped consuetudinaria de la nota roja. Esa decembrina tarde, embadurnados con el mágico realismo de un Macondo, arribó la tropa de Unete Pueblo, donde el cuadrilátero ya esperaba a los luchadores del promotor Guillermo Gómez y del poeta Arnulfo Vigil, mientras los vecinos de la privada Parientales habilitaban las segundas plantas de sus viviendas como si fueran los palcos de la Coliseo. Un hormiguero de chiquitines se entretenía con una tercia de payasos, mientras las doñas movían el bote con una batucada que nos regaló el diputado federal Waldo Fernández. Y entre un decorado de colgantes piñatas, una vez mas disfrutamos los vuelos de la Orquídea Negra, Sexy Piscis, Tony Boy, el Mongol Chino…nomás con ver la frescura de Lady Puma nos envuelve la burbuja de que somos el embrujo de un embrujo…¿a poco no?»

Roberto Guillen

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