UN ACTIVISTA AL RESCATE DE LOS INMUEBLES DEL PUEBLO

ROBERTO GUILLEN
@periodistta
Queridos lectores: Una vez más nos complace reportarles a cerca del fascinante activismo que desarrolla el buen Félix Estrello, quien lo mismo hace un oficio para reportar los calamitosos baches de su entorno, que auxilia al párroco batallando con el recibo de la luz por culpa de un comerciante malandrín que se ha colgado y goza de lo lindo, mientras las cuentas del recibo las tienes que pagar el soldado de Dios. Pues bien, ahora el gran Estrello nos informa sobre esa céntrica escuela que se ubica en Juárez y M. M. del LLano, centro de Monterrey, que lleva por nombre Macario Pérez Cázares. Es un bello y antiguo edificio que ya afecta de un escenario fantasmal, por la falta de mantenimiento.

Y la preocupación del activista Estrello es que el día de mañana los hombrecillos ambiciosos del gobierno vayan a salir con la charada de que van a construir una torre de negocios, con eso de que ahora el urbanismo salvaje en Monterrey ya está creciendo como una hilera de momias verticales.
“No, de ninguna manera vamos a permitir que nos quiten estos inmuebles, porque ahí están nuestras raíces, ahí crecimos, ahí fuimos educados, es decir, son edificios que ya forman parte de la identidad comunitaria. En todo caso, preferimos que esos bellos inmuebles sean habilitados como espacios para difundir el arte y la cultura”, expresó el activista.

El otro bello edificio que también pareciera flotar en una suerte de sospechosismo, es la Escuela José Fernández de Lizardi, ubicada en Serafín Peña y Aramberri, centro de Monterrey. Como pueden ver, queridos lectores, son unos bellos inmuebles sobre los que la comunidad necesita mantener una pertinaz vigilancia, so pena que el día de mañana sea engullido por la ambición de los zopilotes inmobiliarios.
Seguiremos informando…