CAE OTRO PEON DE LA NARCO REPUBLICA

DANIEL BUTRUILLE
“Una novela criminal” de Jorge Volpi parecerá relato de segundo nivel frente a la “novela de traición y narco gobierno” que se está dibujando a la vista de una nación entera y que el día de ayer escribió dos capítulos escandalosos para su publicación en abonos semanales. Un juez de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con un pasado bastante sulfuroso y nada ortodoxo, en espacio de una tarde, intenta salvar a un gobernador corrupto y muy identificado con altas esferas del narco, y luego intenta salvarse a si mismo de la persecución que el gobierno de la República, apoyado en informaciones de gobiernos extranjeros, está lanzando contra él. Eduardo Medina Mora, ministro de la Suprema Corte por obra y gracia de Enrique Peña Nieto que lo sacó de la embajada de México en Washington para elevarlo al rango de la más alta corte del país, después de un recorrido que lo llevó del CISEN a la Secretaría de Seguridad Pública y a ser procurador General de la República, antes de iniciar una sorpresiva carrera diplomática, en Londres y Washington. He ahí un funcionario público que atravesó las administraciones panistas y priistas, conociendo todos los aspectos del combate al narco, protegiéndolos desde la entonces PGR, para finalmente velar sus intereses financieros desde Londres y Washington, y finalmente su protección jurídica desde la más alta instancia de Justicia del país. Ya acosado por la UIF, prepara su graciosa huida, no sin antes sembrar una sentencia para proteger a un gobernador cuyas amistades lo identifican con altos niveles de narcotráfico. La narco República que dibujaron los panistas y los priistas se va a desmoronar bajo los persistentes esfuerzos de Santiago Nieto, titular de la UIF. Los capítulos del día de ayer tendrán prolongadas repercusiones. En Nuevo León, la polémica acerca de la sentencia del juez huidizo y la voluntad del pueblo nuevoleonés, tendrá como consecuencia mínima dejar un gobernador fantasma, sin autoridad ni representatividad. Más años perdidos para un estado en franco receso. En el país, a parte de restarle autoridad y prestigio al máximo órgano de Justicia de la Nación, sembrará más incredulidad sobre las instituciones y facilitará la opción autoritaria que se viene dibujando cada día con mayor precisión. ¿Será este el verdadero objetivo de la cuarta transformación? butruilled@hotmail.com