CUANDO LA EDUCACION PUBLICA SE CONVIERTE EN UNA TARIFA DE RIGOR

CUANDO LA EDUCACION PUBLICA SE CONVIERTE EN UNA TARIFA DE RIGOR

ROBERTO GUILLEN

Siempre es la misma historia de madres atribuladas, cuando de pagar cuotas escolares se trata. Y es que, como bien lo dice el abogado Rafaél Ornelas, ante los exiguos recursos que el Estado otorga a los planteles escolares, la dirección se ve en la necesidad de imponer una cuota para el mantenimiento y las actividades de la misma institución. Peeero… la controversia deviene cuando quien está al frente de la institución pública, incurre en actos de prepotencia y despotismo, tal como lo denuncia la madre de familia Alejandra Galindo, cuyo hijo, Aurelio Emanuel, fue inhabilitado para continuar con su educación pre-escolar, dado que no cuenta con los 900 pesos que la directora, Nidia Palazuelos, les está exigiendo a todas las madres de los chavitos.
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Peeero…a parte de la tarifa de rigor en que se ha convertido la educación del pequeño Aurelito, que dicho sea de paso, la Constitución establece que la educación en México debe ser laica y gratuita, la señora Alejandra nos cuenta que durante un periodo, “fungió” como la tesorera de la mesa directiva, y lo ponemos entre comillas, porque en ningún momento le consta en qué se gastaron los aproximadamente seis mil pesos que se recabaron de las mismas aportaciones.
“A mí solamente me hablaban para firmar los cheques”, comenta la madre de Aurelito.
De tal manera, que cuando la directora del kínder Adriel Padilla Flores, ubicado en la colonia Barrio San Pedro, le solicitó que pasara a firmar el estado de las finanzas, se negó a ser parte de un juego donde no le consta en qué se gastaron las aportaciones de los padres de familia. Y si le agregamos que ahora está pidiendo 900 pesos por niño, pues la relación se tornó aspera, ante el carácter inflexible y despótico de la maestra Palazuelos. La madre de Aurelito considera que tal vez ese gesto clasistoide y despectivo se deba a que la directora presume de vivir en la colonia Cumbres.
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Peeero… cuando la abogada Abigail Galindo, hermana de Alejandra, se enteró que su sobrinito ya tenía días sin ir al kínder, se lanzó al plantel, para constatar el carácter dictatorial de una persona que no tiene el perfil ni la sensibilidad para tratar con las atribuladas madres de familia. Por más que trató de hacerle entender lo que dice la Lay General de Educación, en su artículo 7, fracción cuarta, donde se estipula que la educación en México no puede ser condicionada a una tarifa, que las aportaciones deben ser de carácter voluntario, y que no le puedes negar la enseñanza pre-escolar a los niños; que la misma Constitución lo establece y que no te puedes conducir con el mexicanísimo costumbrismo del aquí nomás mis chicharrones truenan, pues la “teacher” que presume de vivir en las Cumbres, nomás no lo quiso entender. Osea, osea, no se le da entendedera.
Por lo que la Abogada Abigail procedió ante la autoridad judicial para interponer un juicio de amparo. En una entrevista vía Facebook Live que le hicimos, hizo un llamado a todas las madres atribuladas que no tengan miedo, que levante la voz y que ella como abogada está bien puesta para luchar por la educación de sus hijos.
“A mí me molestan las injusticias, y sobre todo esto que están haciendo con los niños, porque ellos son inocentes, ellos están indefensos”, puntualizó la valiente abogada.

Roberto Guillen

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