EN EL MERCADO JUÁREZ CON MANUEL DURÓN

ROBERTO GUILLEN
“Te anda buscando Manuel Durón…desde el Más Allá te está llamando”, solía decirme el gran crítico de arte, Mario Herrera, con quien cultivé una entrañable amistad…hasta que un día me dijo: Guillén, apaga esa grabadora, ya no quiero hablar de arte. Se acabó. Ahora estoy arreglando los negocios de mi alma”. Y es que en las noches regiomontanas solía aparecerseme el fantasma del artista ¿zacatecano? ¿potosino?, en las anécdotas que de él contaban los artistas de la ciudad. Tanto despertó mi curiosidad que se lo pregunté a mi Maestro:
Quién fue Manuel Durón?
Por qué me pregustas de él?
Porque en mis borracheras con los artistas siempre terminan hablando de él.
ja-ja-ja-ja…una carcajada festiva se dibujo en el rostro de Mario. Después, de una manera lacónica dijo: Su obra vale…es de Museo. Su obra vale…te anda buscando…desde el Más Allá te anda llamando.
Pues el fantasma de Durón me sigue rondando, con eso de que ahora el destino me brinda la oportunidad de contemplar una obra desconocida, que no la tiene ni la misma UANL, que cuenta con la totalidad de la obra duroniana. Y sí, la influencia de Daumier es palpable en su obra “Fondas del Mercado Juárez”.
Cómo olvidar aquella preciosa retrospectiva que nos brindó la institución universitaria, en tiempos del Dr. Ancer. Y cómo olvidar aquel instante luminoso – como recordando La Creación de Miguel Angel- en que un vendedor de hilasas toca por la espalda al maestro Francisco Guzmán del Bosque, que solía salir a la plaza para que sus alumnos crearan sus acuarelas al aire libre:
– oiga, oiga
– dígame joven
– yo quiero aprender a pintar
– pues vengase a la tardecida, esta misma tarde empezamos…