ELOGIO DE LA BONDAD…

ELOGIO DE LA BONDAD…

ROBERTO GUILLEN
La pandemia desnuda y exhibe lo que somos. Ha desarticulado el andamiaje de las economías, que se ve reflejado en los titubeantes y medrosos rostros de los indigentes, de los limosneros, de los vagabundos, de las ciudades que han perdido el mar de su Alegría. Y van los abandonados por la macroplaza desolada, arrastrando su alma por la calle, cargando una tristeza que lapida su futuro. Van dejando una estela ominosa que un periodista iconoclasta observa como el espectro de una maldición…un territorio inhóspito donde la Aparición de la Bondad llega como la ansiada lluvia esperada por el campesino que ya no sabe a quien prenderle una veladora.Que los días pasan y la madre de Khatie se angustia porque hay que pagar la renta. Que los días transcurren y la madre de Sandy ve nubladas sus ganancias porque ya no puede vender sus monos tiernos de peluche. Que los días pasan y su rentera ya la quiere desalojar. Que los días de la horrorosa pandemia transcurren y su máquina de coser ya no quiere caminar.Que la nube negra de la fatalidad se cierne entre las imágenes de su amado Juan Pablo II…que sus oraciones han sido escuchadas y el cielo le ha enviado la Bondad de Beto Frias, a quien a partir de hoy le llamaremos el Padrino de la Generosidad. Que nos ha invitado para hacer entrega a la creadora de Katie, lo que necesita para fumigar sus angustias y pagar la renta. Que de su camioneta, el buen Beto descarga la máquina de la costura espiritual que necesita la Creadora de Sandy, su perrita que un día de estos amaneció envenenada por los fantasmas de la envidia, y que ahora simboliza y eterniza su existencia con un cariño más allá de los “empoderamientos”, que tantas notas rojas producen. Y el Padrino de la Generosidad ha convocado a todo el vecindario virtual para hacer de Katie, una preciosa muñeca de peluche, un signo para ir más allá de lo meramente comercial. Así, los amores de una vendedora de peluches, Katie y Sandy, se despliegan como un perfume para evaporar la orfandad de una pandemia que ya se llevó al pozo a unas 10 mil criaturas de la Suave Patria…mientras el estornudo canibalesco de una feria de claxons, que aturden por la Pino Suárez, exhiben la oquedad espiritual y la desnutrida cultura política en mercedez benz, escenificando un involuntario montaje de la ridiculez en toda su sampetrina exuberancia…

Roberto Guillen

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