EL ORO DE MINERVA

Perteneció al mundo de los esperanzados. De quienes se arrojan a la poesía esperando la barcaza salvacionista. Sus figuras lingüísticas encadenadas al encantamiento de las vidas tradicionales. Con aroma a santidad y a crepúsculos.

A Minerva Margarita Villarreal se le permitió todo. Jugar con el lenguaje, disentir cuando había necesidad y la sumatoria de las ideas al momento de poner la maquinaria a trabajar.

De sus títulos, los reconocimientos llegaron uno tras otro. Abrazada de la idea del arte como transformadora de vidas, Minerva nos enamoró con sus buenas maneras.

Al sumar con la UANL la magnífica colección del Oro de los Tigres, curaduría, selección y búsqueda de material así como de recursos para publicación, le dieron el colofón a una vasta enciclopedia contemporánea de voces.

Con el infaltable Prosa sin que de José Alvarado, le revivió entre los lectores incipientes y nos permitió gozar de páginas tan luminosas, como su profundo celo por la literatura y la promoción cultural.

Cada uno de sus libros personales como los proyectos universitarios, continuaran repasando con pulcritud, la trascendencia de una poeta clásica, en el sentido de la versificación.

El alma de una vida gastada en juventudes interminables y en libros permanentes.

Dr. Gerson Gómez Salas.

Monterrey N.L.