CRÓNICA DE UNA NOCHE EN EL CAFÉ TEATRO…

ROBERTO GUILLEN
Es la cita con el Marqués de Sade. Sí, un encuentro con eso que llaman Provocación. La noche neja de la pandemia ha menguado y se abren las puertas de la ciudad. ¡Tercera llamada!, ¡Tercera terca llamada! El Café Teatro y Xavier Araiza nos convocan a la misa estética del arte dramático. ¡Eureka! Habemus ciudad…porque si la Acción Poética de Armando Alanís Pulido sentencia que sin Poesía no hay Ciudad, lo mismo podemos decir con el Arte Dramático: se cierra el telón y se muere la ciudad. Y hoy los Dioses han querido que la Diosa y actriz, Paty Quiroga, nos brinde su compañía, junto con su generosa amiga Beba. El diálogo es animado y constructivo, mientras nos paladeamos con un delicioso café. Hablamos de nuestros talentos. Consideramos que ya es tiempo de contar con un Javier Bardem, con un Louis Jouvet, con un Antonio Banderas. Queremos ver crecer a un Cravioto, a un Nevarez, a un Francisco de Luna, a un Bernardo de la Rosa. ¿Qué falta? ¿Qué le falta a la ciudad?, nos interrogamos. Y la gente va llegando al Café Teatro, como sedienta por la Estética de un alimento no perecedero. El Café Teatro como la Iglesia de los Elegidos. Como la ruta secreta de las Diosas. ¡No puede ser! ¡Es el Borrego!, si es el aguerrido Borrego del activismo social…y su pareja me saluda, ¿quién es…? Luce un cubrebocas que no me permite identificarla…tras unos segundos de relampagueante raciocinio caigo en la cuenta de que…¡es Gely ¡ Si , es Gely Ortegón, la actriz que sale en el montaje de Sartre, A puerta Cerrada. Que lindaaa luce Gely, en un conjunto color guinda…es Actríz , una Actriz que podría volar hasta donde le de la gana…Por ahí se deja ver María Belmonte, el abogado Frías y un poeta habitual del Gargantúas. Mi camarada Andrés Vela tampoco se quiso perder el estreno de Sade. Araiza recorre las instalaciones del recinto, saluda al público, su andar es el de un magister afinando un instrumento musical para dar el mejor concierto de su vida. Es la Noche de Estreno y todo tiene que estar en su lugar. Sigue llegando la gente, como buscando la esmeralda estética perdida. Es la Noche de la Provocación y el dramaturgo quiere estar a la altura de sus actores, del Marques Libertino y del público que ha venido en lunes a ver teatro en la industrial relojería de Monterrey. Ahora nos acompañan en la mesa Ray y Blanca, los artífices de Café Teatro, los que desafiaron a la pandemia y ahora nos tienen gozando un diálogo vibrante entre un moribundo y un sacerdote. Delicia intimista de montaje. Las Preguntas de la Herejía flotan en un lunes de Monterrey. El arte de Araiza rubricando una estética de la Provocación. Pero su montaje también incluye la bella onomatopeya con que podemos descorchar un tinto. Ha concluido el ritual dramático y dos periodistas festinan y estrellan su copa por la noche triunfal de Alejandro López y Guillermo Quijano. Flotan sobre la rugosidad industrial de una ciudad que solía devorar a sus artistas. No, ahora flotan en una Noche Celebración. La Noche de Araiza. La Noche del Marques de Sade. La Noche del Café Teatro…y el Renacimiento de una Ciudad.